“Es un favor para el Obispo que la ex mujer de Rudy Ulloa se niegue a reconocer su obra”, dijo el asesor de un diputado oficialista ayer al terminar la sesión de la Legislatura provincial. Una vez más, la primera fue en el Concejo Deliberante de Río Gallegos, el oficialismo se negó a reconocer la gestión eclesiástica del Obispo Carlos Romanín, porque el kirchnerismo entiende que fue un “opositor” que siempre estuvo e contra de la decisión del gobierno.
En sintonía con el discurso que bajó el kirchnerismo para ser repetido en el recinto, la esposa de Ulloa señaló “Romanin no representa a la iglesia, no trabajó para la comunidad. Encabezó marchas contra el gobierno provincial que nosotros acompañamos y por eso creemos que no merece un homenaje”. Desde este punto de vista García puso bien en claro el pensamiento del krichnerismo en la ecuación amigo-enemígo que hace permanentemente, aún de las cosas menores y que no tienen efecto, sino solo declarativo, como es un reconocimiento de este tipo.
Al cabo de la sesión, un asesor de la legislatura afirmó “Es un favor para el Obispo (Romanín) que la ex mujer de Rudy Ulloa se niegue a reconocer su obra, lo peor que le podría pasar al Obispo es que el bloque del kirchnerismo le haga un homenaje”.
La actitud del kirchnerismo en contra del Obispo, nace desde el 2006, cuando llegó el Obispo a Río Gallegos y se puso al frente de los reclamos sectoriales, concurrió a las marchas, recibió a todos los sectores que reclamaban justicia o ser escuchados e intervino e intercedió en los graves conflictos del 2007. Romanín mantuvo varias entrevistas con el Gobernador Daniel Peralta, quien se declaró “su amigo” y el prelado dijo allá por el 2007, cuando arreciaba la grave situación social y política de Santa Cruz, que en una oportunidad “habían rezado juntos”. (Agencia OPI Santa Cruz)

Comentá la nota