Ambos sectores dispararon contra el Ejecutivo para que dé soluciones antes de que las condiciones climáticas sean peores
Se debería comprar para dos temporadas, ya que hay años de bajo consumo. Cuando hay tormenta, los aviones siembran, pero no podemos jugar a la ruleta rusa. El insumo para esta temporada es crítico”, comentó Maza. También agregó que un factor a favor es el vencimiento que tienen las bengalas. “Tranquilamente se las puede guardar para el próximo año”, relató el diputado. Por su parte, Carlos Achetoni, productor de General Alvear, explicó que, por ahora, sólo a fines de octubre y a principio de noviembre tuvieron tormentas fuertes con piedra, pero que, por suerte, afectaron muy poco la producción. “Fue severo en algunas fincas, pero no en la mayoría de ellas. Sí hemos tenido fuertes lluvias”, expresó. Daniel Quistapace, productor de damasco en La Dormida, La Paz, indicó que hasta el momento no han sufrido grandes pérdidas en sus cultivos.
Achetoni señaló que con el Gobierno no han tenido mala relación, sino “malos entendimientos”. Sin embargo, lo que sí le reclaman al ministerio es el pago del seguro de prima compartida por contingencias climáticas. “Lo queríamos para este año, para que ante cualquier desgracia natural uno no se quede pedaleando en lo coyuntural, es decir, pidiendo asistencia”, comentó el productor. Con este sistema que propone el sector, aseguran que el productor puede crecer e invertir más dinero en su cultivo. En el seguro de prima compartida, el privado aporta la misma cantidad de dinero que el Ejecutivo, pero con distintas escalas, de acuerdo al tamaño o la capacidad. “El gran productor aporta más dinero que el Estado, y el menor productor menos cantidad”, señaló Achetoni. También se manejó la posibilidad de anexar otra cuota proveniente de las retenciones a la exportación de vinos. Esto lo presentaron hace más de un año a concejales del departamento, al intendente, a diputados provinciales, al ministro, al subsecretario y a legisladores nacionales.
Comentá la nota