El diputado brasileño Jean Wyllys, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), denunció ayer que el 60% de los miembros del Congreso Nacional contrata frecuentemente los servicios de prostitutas. Según el legislador, esa circunstancia favorecerá la aprobación de una nueva ley que tiene como propósito establecer normas dentro del universo de las trabajadoras sexuales.
Entre sus puntos más salientes, el proyecto que se está debatiendo en el Congreso de Brasil establece que toda mujer mayor de 18 años podrá registrarse como prestadora de servicios sexuales y tendrá derecho a jubilarse después de 25 años de actividad.
La iniciativa de Wyllys, uno de los líderes del bloque parlamentario del movimiento gay, se da dentro de un contexto especial para el país latinoamericano: la pronta realización del Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos, con la consecuente llegada de millones de turistas.
El proyecto, sin embargo, deberá enfrentar la oposición de la bancada evangélica, que ya vetó un proyecto similar. El diputado Anthoy Garotinho –representante de los sectores religiosos dentro del Congreso– cuestionó la denuncia de su colega sobre las relaciones de parlamentarios con prostitutas y sostuvo: "Si Wyllys sabe quién hace eso, que lo diga. Yo lo desafío a decir los nombres de los diputados que van a prostíbulos." «
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