"Hay violencia de género en lo que él me dijo", afirmó la legisladora. Tras declarar en una comisaría local que el sacerdote la "agredió", también mantuvo diálogo con el arzobispo Arancedo.
La diputada nacional por Santa Fe, Gisela Scaglia, denunció en una comisaría 1ª de San Javier al cura Sergio Capoccetti. "Hubo violencia de género fuera de la radio, donde el padre Capoccetti me estaba esperando para insultarme y agredirme verbalmente", aseguró la legisladora en las redes sociales.
Todo sucedió en Radio Ciudad 104.3, el lunes pasado, una emisora de la ciudad de San Javier. El periodista René Quintana entrevistaba en su programa radial a la diputada de Cambiemos, que estaba de visita en esa ciudad.
El sacerdote venía escuchando el programa en su auto, se acercó hasta la radio para transmitirle al conductor reclamos referidos al funcionamiento de los planes Remediar y Materno Infantil. Allí le gritó a la legisladora y, según las declaraciones de esta última, la esperó afuera para volver a gritarle.
No quiero imaginar, si me trata así a mí que soy legisladora nacional, persona pública, de esa manera y en una radio; cómo trata a otras mujeres, quizás más indefensas.
En diálogo con UNO Santa Fe, la diputada declaró: "El sacerdote primero envió un mensaje de texto al programa. No conforme con la respuesta, fue hasta la radio y entró, sin permiso, al estudio. Ahí intenté explicarle, mientras la gente de la radio le pedía que se retirara. En vez de irse, me esperó afuera de la radio. Cuando lo veo, me le acerqué para preguntarle qué necesitaba. Lo único que hacía era gritarme «facha, hija de puta, mentirosa»".
"Incluso, le ofrecí que hablemos de los temas que planteaba de su agenda social. Me propuse como intermediaria para hablar con el gobierno provincial, porque él me hablaba de los problemas en el hospital y, en realidad, la salud es responsabilidad de la Provincia. Siguió con las agresiones verbales y por eso fui a la Policía", agregó Scaglia.
En cuanto a la denuncia, la legisladora consignó: "Él es un sacerdote, de una Iglesia de la cual soy parte. Como hombre de la fe no puede gritarme lo que me gritó. Y además, creo que hay violencia de género en lo que él me dijo. Me sentí agredida como mujer, no como diputada, por parte de un sacerdote que me estaba diciendo «hija de puta". Me parece que ninguna mujer en la Argentina tiene que soportar esto. Si de verdad queremos que Ni Una Menos sea realidad en nuestro país, todas tenemos que denunciar las agresiones de los hombres".
Creo que hay violencia de género en lo que él me dijo. Me sentí agredida como mujer, no como diputada, por parte de un sacerdote que me estaba diciendo «hija de puta".
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"Yo las discusiones políticas las doy con cualquiera. Yo no lo denuncio por las diferencias políticas, yo creo que no tenemos que soportar, y menos de un sacerdote de la Iglesia Católica, es que a una mujer le digan «hija de puta». Esa violencia no la voy a soportar. No quiero imaginar, si me trata así a mí que soy legisladora nacional, persona pública, de esa manera y en una radio; cómo trata a otras mujeres, quizás más indefensas", reaccionó la diputada santafesina. "No busco una denuncia penal contra el cura. Sí creo que estas situaciones hay que denunciarlas, porque realmente sentí que estaba siendo violento conmigo. Era un hombre diciéndole a una mujer «facha, hija de puta». Y tengo testigos, pero la principal prueba es su propia declaración en las redes sociales, donde no dice todo lo que me dijo".

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