La diputada Sandra Mendoza propuso crear un programa plurilingüe nacional que contemple a los pueblos originarios

La diputada Sandra Mendoza propuso crear un programa plurilingüe nacional que contemple a los pueblos originarios
La creación de un programa nacional de educación plurilingüe es la propuesta que la legisladora nacional Sandra Mendoza impulsó recientemente a través de una declaración de la Cámara de Diputados.
En concreto pide al Poder Ejecutivo que contribuya al conocimiento de la diversidad de lenguas y que además de las extranjeras posibilite extender el aprendizaje de las indígenas y regionales. Con el objetivo de alcanzar un desarrollo equilibrado de la personalidad de los estudiantes y de su identidad, el planteo entiende por educación plurilingüe a la posibilidad de ampliar la construcción de capacidades comunicativas.

La iniciativa que lleva la firma también de Adriana Puiggros, diputada del Frente Para La Victoria por Buenos Aires, sugiere al Ministerio de Educación que para el diseño de políticas conjuntas es necesario invitar a representantes e instituciones de grupos étnicos, extranjeros, gremios docentes, asociaciones de profesores de lenguas extranjeras y otros actores sociales y culturales. “Velar por la diversidad de opciones en materia de selección de lenguas, cuidar la coherencia y continuidad de las propuestas, elaborar una campaña institucional destinada a las escuelas y la sociedad”, son otras de las propuestas complementarias al planteo. Para contemplar el contexto y experiencias ya existentes, la declaración propone actualizar y enriquecer el programa “en función de necesidades detectadas y toda otra tarea relativa a la difusión del plurilingüismo y sus aspectos positivos”. Por otra parte, pide se adopten medidas técnico - pedagógicas a fin de instrumentar la extensión progresiva de por lo menos dos lenguas (sean indígenas, regionales o extranjeras, además de la materna) “de acuerdo con un mapa lingüístico nacional”. Fundamentos En los argumentos de la medida la legisladora sostiene que en la heterogeneidad de voces y expresiones de una sociedad justa y plural que es necesario “reconocer al otro” en la cotidianidad, en el derecho y en las leyes. “Este proyecto tiene antecedentes en otro presentado en el Chaco, una provincia que además oficializó las lenguas de tres pueblos indígenas (qom, wichí y moqoit)”, recordó Mendoza, cuya madre -Guadalupe Mendoza- conduce un programa educativo plurilingüe e intercultural. Por último la legisladora sostiene que el proyecto se enmarca en “un federalismo enriquecedor y en la búsqueda de una identidad como personas y ciudadanos argentinos”. Construcciones futuras Para un enriquecimiento lingüístico que comienza en la primera infancia la legisladora afirma que importa garantizarlo desde la escuela. “Hablar de plurilingüismo, es tratar de favorecer también otros aprendizajes sin limitarse a un bilingüismo reductor”, expresa. Por otra parte se refirió a los debates socio - culturales originados en los bicentenarios 1810-1816 sobre “la autodeterminación de los pueblos y de que cada sociedad pueda construir su historia, su presente y su futuro” para aceptar sus diversidades, diferentes procesos históricos e identidades. Del pasado se rescata el aporte de las culturas indígenas, de los inmigrantes y criollos en el lenguaje y en su profunda incidencia en la construcción de las identidades individuales y colectivas.

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