Crisis política en Brasil
La presidenta volvió a denunciar un "golpe", en un video difundido por el Partido de los Trabajadores. Esta tarde estará en un acto con partidarios.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, pasa a la ofensiva este sábado con un acto junto a partidarios y un fuerte mensaje contra "esta aventura golpista" en la antesala de la votación del impeachment el domingo en el Congreso.
"La denuncia contra mí en análisis en el Congreso Nacional no pasa de un fraude. El mayor fraude jurídico y político en la historia del país", afirmó la mandataria en un video de casi siete minutos divulgado en la madrugada por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT).
La ex guerrillera de 68 años reafirmó que no cometió los crímenes de los que se le acusa y sostuvo que quienes quieren someterla a juicio político "no podrán jamás mirar a los ojos de la nación".
"La palabra golpe estará para siempre grabada en la frente de los traidores de la democracia", aseguró.
Además, en un mensaje pubicado por el diario Folha de Sao Paulo, la presidenta afirmó: "Quieren condenar a una inocente y salvan a corruptos".
"¿Será que quienes lideran el golpe permitirán que el combate a la corrupción continúe? ¿Cuál es su legitimidad?", se preguntó Rousseff, que en los últimos días acusó a su vicepresidente, Michel Temer, y al jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, de ser "el jefe y el subjefe" de una conspiración en su contra.
Cunha -del Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), antes aliado del gobierno y ahora opositor- está acusado ante la Corte Suprema de haberse embolsado millones de dólares procedentes de las redes de corrupción de Petrobras y es sospechoso de haber escondido el dinero en cuentas en Suiza.
Días difíciles. Este domingo, la Cámara de Diputados vota a favor o en contra de la destitución de la presidenta. /AFP
A un día del voto en el plenario de la Cámara de Diputados en Brasilia, la mandataria visitará a manifestantes que acampan junto al estadio mundialista Mané Garrincha, a donde llegaron para apoyarla.
Sindicalistas, trabajadores, pequeños campesinos "sin tierra" y otros grupos viajaron esta semana hasta la capital desde varias partes del país para seguir la decisión que el Congreso tomará el domingo, en lo que se espera sea una movilización multitudinaria tanto de partidarios del gobierno como de opositores.
Los organizadores del acto de apoyo a Rousseff esperaban reunir a más de 100.000 personas este fin de semana en el campamento. Además hay marchas de apoyo al gobierno programadas para la tarde.
Durante la jornada también se esperan manifestaciones de los que buscan la salida de Rousseff del poder.
Las fuerzas de seguridad montaron un fuerte operativo para evitar enfrentamientos y el viernes ya cerraron al tránsito en una amplia zona alrededor del Congreso.
"Estamos esperando mucha gente, habrá camiones de sonido y pantallas gigantes para seguir la votación, que creemos que ya está decidida a nuestro favor", dijo a la AFP Renán Santos, uno de los líderes del Movimiento Brasil Libre, que ha sido una de las principales organizaciones en impulsar el juicio de la presidenta.
Convocados por la Confederación de Agricultura y Pecuaria de Brasil (CNA), productores agrícolas concentrarán más de cien tractores en una región rural cerca de Brasilia para apoyar el impeachment.
El domingo, manifestantes pro y en contra del gobierno estarán separados por una valla metálica de un kilómetro de extensión para evitar enfrentamientos en los alrededores del Congreso, en una jornada que se prevé de alta tensión.


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