Dijo el Señor de la Democracia: “Los demócratas debemos que ser esclavos de la Ley”

Dijo el Señor de la Democracia: “Los demócratas debemos que ser esclavos de la Ley”
El intendente Aldo Arrighi gobernó la ciudad tres veces electo por el voto popular, ni bien recuperado el sistema republicano de gobierno. Hoy camina las calles y es saludado por el pueblo, basta con llegar a un lugar y ver cómo se lo recibe siempre con un aplauso.
El Dr. ALDO ARRIGHI fue intendente democrático de esta ciudad, durante los años 1983 – 1995, elegido por tres períodos consecutivos. Fue el que inició el gran cambio en la ciudad, sentando las bases de la pujante ciudad industria que es hoy Zárate, trajo entre otras, a TOYOTA.

Un líder y un pensamiento

Hoy, cuando los argentinos celebramos por primera vez en toda nuestra corta historia de 203 años, un período de tres décadas ininterrumpidas de plena vigencia de las instituciones de la patria, EL DEBATE dialogó con este hombre que a los 50 años se convirtió en uno de los líderes más importantes del siglo XX para la ciudad.

EL?DEBATE:?Don Aldo, a 30 años del regreso de la democracia, queremos saber ¿cómo es hoy su festejo y recuerdo?

ALDO?ARRGHI: Aquel 10 de diciembre marcaba el principio de lo que por suerte se está consolidando de lo que es la democracia. Todavía falta mucho porque la democracia debe estar respaldada por una república, que eso es lo que nos falta consolidar. Creo que somos un país muy joven con aciertos y errores, y de eso nos olvidamos de que debemos hacer siempre una autocrítica de donde estamos parados, y corregir, mejorarnos para no retroceder y nos falta todavía hacer políticas de consenso, sino políticas de estado de columnas vertebrales del país de una república en serio con tres poderes fuertes, consolidados, con insolvencia, una educación que tiene que ser la mejor. Hoy no puede ser que tengamos un número muy elevado de chicos que no estudian, esto le hace una herida muy grande a nuestro sistema democrático. Por eso digo que se hicieron muchas cosas buenas y otras malas.

ED: ¿Puede ser que en nombre de la democracia muchos se aprovechan para su propio beneficio y prometen cosas que después no cumplen y luego, no pueden caminar libremente por la ciudad, y hasta tiene que enrejar la Municipalidad?

AA: Por eso yo digo que cuando se afianza la república, se afianza la ley, la constitución. Nosotros tenemos que ser esclavo de la ley, no puede ser que no le demos importancia y decir esto no me interesa. Porque la ley hace la convivencia, hace la solidaridad entre los vecinos. Acá se están rompiendo muchos vasos que antes nos mantenían fuertes, para mí no hay cosa más indignante cuando a un anciano no le dan el asiento o le pegan unos cachetazos para solo sacarle un mes de la jubilación, ¡cómo puede pasar eso! Entonces si rompemos esas normas que hacen a la convivencia, al respeto, ¡cómo puede ser! Que un padre vaya con el hijo a golpear a un maestro. Estas son las cosas que tenemos que corregir y acá tenemos que ponernos todos de acuerdo. Y esto tiene que ser desde arriba para abajo, porque el ejemplo viene de arriba. Tenemos que revertir todas estas cosas, son los códigos que nos enseñaron nuestros padres, nuestros abuelos.

ED: Si ponemos aquel año 1983 y este año 2013, parece que antes de haber avanzado hemos retrocedido, por ejemplo en seguridad…

AA: Es así. Tenemos que dar órdenes de prioridades para mejorar óptimamente la calidad de vida de la gente; yo siempre digo que lo va enterrado dicen que no tienen un valor político, pero es lo que más le sirve a las necesidades de la gente. Si vos enterrás caños de agua, gas, cloacas, ¿adónde va a eso? ¡A la calidad de vida de la gente! Vos le estás dando las primeras necesidades que construyen una vivienda digna que luego ven unos excelentes resultados, pero siguiendo las normas, las leyes, las estructuras de la Constitución. Se tiene que reunir los gobernadores cada rato para hacer políticas de seguridad, eso no se puede delegar a una sola provincia y en un solo distrito o en un solo municipio. Tienen que elaborar políticas de seguridad para toda la Nación. Porque en última instancia eso es lo que tiene que llegar a los barrios, a las familias, al chico que va a la escuela, al hombre que va a trabajar. Uno está viviendo estos días muy convulsionado que lo erizan, acá tenemos que llegar y reunirnos y decir cuáles son las políticas de estado que se necesitan.

ED: Cuando hablamos de democracia, mucha gente dice ¿de qué democracia me hablás? Si no tengo gas, cloacas, ni recursos para curar a mis hijos… Entonces ¿cuál sería su mensaje, Señor de la Democracia zarateña?

AA: Yo estoy seguro que la democracia en nuestro país está consolidada. Nadie quiere volver a dar un paso para atrás. Pero nos falta mucho para hacerla crecer, necesitamos una república, un país federal donde la plata se coparticipe y sea equitativo para todos. Son cosas que son muy serias. La plata la pone la gente que trabaja. Los impuestos ¿adónde van? ¿Qué hacen con mi plata? Nada más. Cuando lleguemos a eso, vamos a hacer una República en serio. Así se expresó en EL?DEBATE.

COMO UN BUEN VECINO

EL DEBATE: Don Aldo, el planeta está despidiendo a un grande como Nelson Mandela, a Ud., ¿Cómo le gustaría que Zárate algún día lo recuerde?

ALDO?ARRIGHI:?Como un buen vecino, Daniel, como un buen vecino. Que no me olviden que soy el hijo del fiambrero Arrighi. Es un orgullo para mí ser el hijo de mi padre que por suerte todavía hay mucha gente que lo recuerda y con que con mucho esfuerzo crió a cinco hijos y yo tuve la suerte de que el Estado me pagó a mí todos los estudios. Por eso quise en algún momento devolver todo lo que han dado.

Comentá la nota