Mientras se aguardan para hoy nuevos pronunciamientos judiciales sobre la realización de la consulta popular, el tema terminó de instalarse en la comunidad.
Ayer se supo que, luego de declarar "inadmisible" una de las demandas presentadas, el juez en lo Contencioso y Administrativo Simón Isacch desestimó una segunda presentación destinada a frenar el plebiscito.
A la vez, el mismo magistrado tramita una tercera causa, en este caso iniciada por el abogado Maximiliano Mastakas, cuyo desenlace aún es incierto. Y, en este marco, no se descarta que en las próximas horas se den nuevos intentos por lograr que la Justicia suspenda la realización de la consulta.
El primero de los fallos de Isacch estuvo vinculado a una presentación realizada por tres particulares vinculados al partido Unidad Popular, patrocinados por el abogado Julio Hikkilo, quienes habían pedido una declaración de certeza sobre la constitucionalidad del proyecto de la policía municipal. El juez rechazó el planteo por "inadmisible" al considerar que la creación de la fuerza está aún "en ciernes" y que, en este contexto, mal podría expedirse sobre su supuesta inconstitucionalidad.
El segundo fallo, perteneciente al mismo magistrado y cuyo contenido se conoció ayer, estuvo vinculado a una demanda presentada por el abogado Martín Scarímbolo, quien también había solicitado que el plebiscito fuera suspendido, cuestionando las facultades del municipio para consituir una fuerza policial propia.
En este caso, el juez argumentó que por tratarse "de un mecanismo de participación democrática no puede ser censurada la utilización" de la consulta popular y precisó que en definitiva, la creación de la fuerza policial deberá ser sometida a consideración del Concejo Deliberante, el cual "podrá aprobar o desechar" el proyecto más allá del resultado del plebiscito.
Del mismo modo que ya lo había hecho en el caso anterior, en este fallo Isacch aclaró que su decisión "no puede ser interpretada como un respaldo al proyecto de implementación de la policía comunal que lleva adelante el Poder Ejecutivo del municipio demandado", ya que -precisó- no se abocó en ninguna de esas presentaciones a analizar esa cuestión.
Con ambas causas resueltas, ahora en el Ejecutivo siguen con atención la evolución de la presentación realizada por el abogado Maximiliano Mastakas la cual, coincidentemente, también recayó en el Juzgado en lo Contencioso y Administrativo Nº 1. A diferencia de lo que sucedió en las otras demandas, en ésta no se puso en cuestión la supuesta imposibilidad jurídica de que sea creada la policía municipal sino que se realizaron objeciones sobre el proceso electoral. Por ejemplo, se realizaron observaciones sobre la conformación de la Junta Electoral y el presunto incumplimiento, por parte de este organismo, de algunos pasos formales previos a la consulta.
Clima de campaña
Un poco por la cercanía de la fecha y otro por la intensificación del proselitismo político y la judicialización del tema, lo cierto es que en los últimos días la consulta terminó por instalarse entre buena parte de los marplatenses y batanenses, que en 48 horas tendrán la posibilidad de opinar sobre la propuesta impulsada por el gobierno municipal.
Además del interés por la suerte de las demandas judiciales, las fuerzas de la oposición -con o sin representación en el Concejo Deliberante- intensificaron sus pronunciamientos, dejando de lado el aparente desinterés por el asunto que demostraron en las primeras semanas y reemplazándolo con una postura más activa: prácticamente todo el arco opositor se puso a militar por el No a la propuesta del intendente, con argumentos que van desde el eje económico (el aumento de tasas para financiar la futura fuerza policial) hasta el político e institucional (la necesidad de mejorar la actual policía provincial antes que crear una diferente).
Por ejemplo, desde la UCR al Frente para la Victoria (FpV) y desde el bloque de Carlos Arroyo hasta el FAP y la izquierda, uno tras otro se encolumnaron en el rechazo a la iniciativa.
En este nivel, el de los partidos políticos, Acción Marplatense sólo pudo sumar en la militancia por el Sí a la expresión local de Nuevo Encuentro, la fuerza sabbatellista. En cambio, fuera del marco partidario recibió el apoyo de importantes instituciones y organizaciones comunitarias como la UCIP y la Unión Industrial Marplatense, la Cámara Textil, Apyme, los transportistas de Cetac, los concesionarios de balnearios de Cebra, los industriales panaderos y confiteros de Aipca y la Asociación de Familiares de Víctimas del Delito, entre otras.
También el oficialismo cosechó adhesiones de gremios como el Simape, de asociaciones vecinales y entidades del comercio y la educación que fueron visitadas por el intendente Pulti y varios de sus principales colaboradores durante las últimas semanas

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