Esas son solamente dos de las problemáticas que afectan la calidad de vida de quienes residen en ese sector de Azul. La "escasez" de pavimento y la ausencia de cordón cuneta en muchas de las arterias de la zona forman parte también de las cuestiones por las cuales se requieren soluciones en el corto plazo.
Fue en ese contexto en el cual EL TIEMPO recorrió esa zona de la ciudad a los fines de tomar contacto con la realidad de la mencionada barriada.
Lo que más preocupa a quienes residen en esa zona es la falta de cordón cuneta, el mal estado de muchos terrenos y el accionar irresponsable de aquellos que utilizan los baldíos como basurales a cielo abierto.
De recorrida
Al llegar al lugar comprendimos muy claramente la motivación de los vecinos a expresar a viva voz la inquietud por las cuestiones que atentan contra el acceso a una mejor calidad de vida.
Transitar por allí con las ventanillas del auto abiertas no fue una buena decisión, la tierra comenzó a ingresar poco a poco y a dejar su huella en nuestra boca mediante un gustito muy poco agradable. Convivir con esa situación durante todo el día debe ser más que complicado. Pedir asfalto puede sonar descabellado, si ni siquiera hay un solo cordón cuneta en la zona.
El otro tema preocupante es el de los terrenos descuidados por sus propietarios. Fueron varios los baldíos que observamos en pésimas condiciones. Los altos pastizales son caldo de cultivo para insectos, roedores y alimañas de cualquier tipo y factor, sobre todo en esta época del año, donde las altas temperaturas colaboran en la proliferación de esta clase de "animalitos".
También se pidieron soluciones por los terrenos en mal estado y por los basurales generados por accionar de quienes arrojan residuos en sitios inadecuados.
También es evidente en ese sector de nuestro terruño la presencia de los afiliados al Club Atlético Me Importa un Cuerno la Vida en Comunidad, quienes han dejado rubricado su paso arrojando basura en lugares totalmente inadecuados. Esta "irresponsable" manera de manipular los residuos afecta la vida de los que tienen su casa en proximidades de los basurales a cielo abierto "inaugurados" por sus propios convecinos, quienes -a su entender- se sacan un problema de encima, sin comprender que se lo traspasan a otra persona. Cabe aclarar que el camión recolector pasa por el lugar, pero les debe resultar difícil introducir sus desperdicios en una bolsa, cerrarla y dejarla en la vereda a la espera de que pasen a buscarla. Uff, que trabajo!.
Si se multara a quienes no respetan la vida en comunidad, seguramente seríamos uno de los Municipios más ricos de la provincia de Buenos Aires.
A la espera de respuestas concretas
Los vecinos del barrio Burgos y Catamarca requieren una solución a estos inconvenientes, los cuales se repiten en otras partes de Azul.
Mejorar la calidad de vida de los vecinos debería ser una de las principales preocupaciones de una gestión de gobierno, y lo anteriormente descripto está relacionado directamente con ello. A corto -o a mediano- plazo las respuestas deberían ir llegando, pero no en forma de promesas sino que deben ser concretas, palpables, sólidas, comprobables, patentes…que todos podamos verlas claramente.
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