Los Diferentes Desafíos Del Kirchnerismo y El Dasnevismo

Uno es un proyecto nacional que ya consiguió los objetivos que buscaba en Chubut y el otro, un espacio que se quedó huérfano en el país y ve comprometido su futuro en la Provincia. Por eso, las expectativas con las que llegarán a las elecciones complementarias del 29 de mayo son distintas, al igual que las necesidades. Ganar "aunque sea por un voto" conformaría plenamente al Frente Para la Victoria. Perder la Gobernación, obligaría al PJ-Modelo Chubut a un difícil ejercicio de supervivencia. Claro, son opiniones, no verdades reveladas.
El kirchnerismo tiene un jefe. Se llama Cristina Fernández y además es la Presidente de la Nación. Durante los 40 minutos que duró su conversación con Carlos Eliceche, Norberto Yauhar y Néstor Di Pierro, bajó dos mensajes explícitos. Políticamente, “ya se ganó” en Chubut y ese triunfo se ratificará en octubre, dijo primero. “Busquen el triunfo, pero manténgase lejos de cualquier escándalo y nada de clientelismo”, transmitió con tono más de orden que de consejo luego. Rápidos, los dirigentes del FPV decodificaron ese mensaje. “Hay que ganar la elección, aunque no alcance para dar vuelta el resultado. Eso sobra para fortalecer el armado y empezar a caminar hacia la conducción del peronismo”, sintetizó uno de los referentes en el fin de semana.

La mini-elección del fin de semana es, en cambio, casi una cuestión de vida o muerte para el PJ-Modelo Chubut, que sigue respirando sólo y únicamente a través de los fogonazos de energía que le transmite, a pesar de todo, un Mario Das Neves que está “amargado” y debe sentirse también agotado, por el peso enorme que significan las bolsas con piedras que metió a la política, muchos de los cuales no reúnen la más mínima condición para tarea tan delicada y por lo tanto, nada le aportan a su liderazgo, ni a la continuidad del famoso “modelo”.

Es inexplicable, por ejemplo, que Roddy Ingram, un diputado nacional de bajísimo perfil, un muy discreto ministro de la Familia y un operador de campaña que, a nivel nacional, no logró la adhesión de ningún peronista de primera línea, ni hizo subir más allá del 2 por ciento su intención de voto, haya sido elegido como el conductor “político” del largo y complicado tránsito que enfrentará Martín Buzzi hasta el 10 de diciembre próximo.

Ingram, por si alguien no se ha dado cuenta, nunca tuvo peso propio en el PJ chubutense, ni talentos demasiado destacables en la búsqueda de acuerdos complejos, por lo que resulta difícil entender la lógica de su designación.

Claro que tampoco es sencillo buscar las razones que debe haber tenido el actual jefe comunal de Comodoro Rivadavia, para producir cambios en su Gabinete en medio del proceso electoral en el que se juegan su suerte y la del espacio político que lo contiene.

El Frente Para la Victoria sospecha que el arribo de Ingram sólo se entiende desde un punto de vista: precisamente la cercanía con las complementarias del domingo 29. No es en vano que, casi en el mismo momento en el que Ingram juraba en sus nuevas funciones, el intendente electo, Néstor Di Pierro, denunciaba la existencia de un presunto “comando” oficialista dedicado a la caza de votantes inscriptos en las cuatro mesas en las que se deberá sufragar nuevamente, dentro de dos semanas escasas.

Pero Ingram, el “comando” y la patética presencia en Chubut de “Poder Ciudadano”, una minúscula agrupación de “repúblicos” antikirchneristas, son apenas anécdotas empujadas a la superficie, mientras lo que realmente sucede se escucha apenas y se olvida rápido - como la discusión por los negocios petroleros-, porque al poder real no le conviene que al ciudadano de a pie le comiencen a interesar de verdad esos debates, que son sobre sus recursos naturales y –por supuesto-, sobre su calidad de vida actual y futura, además de versar sobre dilucidar en qué bolsillos terminan los dineros que son suyos.

Para cerrar el análisis sobre la cuestión electoral, sólo hay que repetir lo del principio, seguramente porque el autor no confía demasiado en la precisión de su escritura. Al kirchnerismo le bastará ganar “aunque sea por un voto” para cerrar de manera impecable su primera incursión en Chubut, donde ya consiguió desarmar a un adversario más molesto que real, al poner contra las cuerdas al Gobernador Das Neves y al dasnevismo, que si hay algo que ya no son, es un poder indiscutible en la Provincia.

“Este es un proyecto nacional. El objetivo en Chubut era impedir la consolidación del Peronismo Federal, quitarle una tapa estruendosa a Clarín y, en último término, mostrarle a Das Neves que le podíamos ganar en su propio territorio. Todo ese plan está cumplido y por eso, si podemos ganar la Gobernación será la frutilla del postre, pero si no se puede nadie va a pensar en suicidarse al otro día”, relativizan los que tienen acceso a las políticas más finas del kirchnerismo en el plano nacional.

Mientras la política electoral será una cuestión cotidiana de aquí a octubre, hay datos económicos y sociales que merecerían una mirada más profunda, como la discusión por la renta petrolera y las denuncias y causas judiciales que enfrenta la Policía de la Provincia.

A otros cuatro efectivos se les dictó la prisión preventiva en la semana pasada, por su presunta participación en la muerte del joven Julián Antillanca y su posterior encubrimiento y el jueves último se abrió la etapa preliminar del juicio oral y público que enfrentarán integrantes del GEOP, acusados de “vejaciones agravadas y abuso de autoridad”, durante una serie de salvajes operativos en la localidad de Corcovado.

Por más que el ministro de Gobierno y jefe del ProVeCh, Miguel Castro, se ofenda, es una imperiosa necesidad política y social esclarecer cuál es el estado de la principal fuerza de seguridad provincial, cuáles son sus métodos y qué idoneidad acreditan sus jefes, incluyéndolo a él, por supuesto.

En cuanto al petróleo, mucho se ha dicho en Rawsonline, pero nada tan ocurrente como la afirmación de uno de los gerentes de Pan American Energy, que sostuvo sin que se le moviera un músculo que a esa trans-nacional le quedan menos de 2 dólares de ganancia por barril, signo de un negocio pobre de solemnidad.

Lo que no explicó el hombre es cómo, con esas modestas ganancias, los hermanos Carlos y Alejandro Bulgheroni llegaron a ser los hombres más ricos de la Argentina.

Después de esto, sólo queda rescatar una frase de las viejísimas “Catilinarias”. “¿Quosque tandem, Catilina, abutere patientia nostra?”, es decir “¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de la paciencia nuestra?”.

No todos somos tontos, ni todos estamos dormidos y, cuando se despierte el conjunto, seguramente las respuestas cambiarán, pero todo eso no pasará el 29 de mayo.

Será después, aunque quizás el momento no esté tan lejos.

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