“La diferencia con los bomberos de Estados Unidos es el recurso económico, en conocimientos estamos cerca”

“La diferencia con los bomberos de Estados Unidos es el recurso económico, en conocimientos estamos cerca”
Uno de los vicedirectores de la Escuela Provincial de Capacitación de Bomberos de la Provincia de La Pampa, Pablo García Casatti participó, invitado por el Consejo Nacional de Bomberos y de la Academia Nacional, de una capacitación realizada en Houston, Estados Unidos.
Explicó que de la Argentina “fuimos 42 bomberos divididos en dos turnos, dos de La Pampa, Gastón Uboldi y yo, quienes participamos de esa actividad entre el 27 de octubre y 6 de noviembre; durante cinco días de capacitación en la Academia de Bomberos de Houston, porque cada gran ciudad de los Estados Unidos tiene su propia academia”.

Reveló que la temática principal “se basó en los incendios estructurales, ya sea de viviendas, galpones, comercios o depósitos, todo lo que sean estructuras donde habita o transita gente. Este es el incendio clásico donde actúa bomberos, la diferencia es que ellos tienen mucha construcción en madera y durlock, porque es más barato que el cemento, mientras que para nosotros es a la inversa, porque tenemos más cemento. Esto hace que ellos trabajen distinto, haciendo un hueco en el techo por el fácil acceso, cortan y hacen la chimenea para que las llamas no se extiendan a otros lugares de la casa. Nosotros no podemos cortar una loza, porque cuando terminamos ya no queda nada del incendio”.

Afirmó que en cuanto a lo teórico “no hubo grandes cosas revolucionarias, no estamos lejos de ellos para nada, en cuanto a la extinción de un incendio hablamos un mismo idioma. La diferencia sí está en la experiencia y en los recursos, porque nosotros tenemos alrededor de 600 intervenciones en el área, por todo servicio, y ellos tienen entre 800 y 900 por día, porque es una ciudad de 4 millones de habitantes con 101 cuarteles, que llaman estaciones. También tienen el Servicio de Emergencias Médicas”.

García Casatti confió que en el marco del cierre “yo dije que me sentía orgulloso de ser bombero argentino, porque estábamos en un nivel de capacitación muy bueno y la diferencia estaba en los recursos económicos y humanos, porque además ellos son rentados y tienen una organización admirable”.

Explicó que la capacitación “nos sirvió mucho para abrir nuestra cabeza, para conocer cómo funcionan las cosas en un país donde se trabaja distinto. A partir de allí uno tiene un montón de ideas que tratará de aplicar, con mucho cuidado y tino, siempre partiendo de nuestra premisa que es la de seguir siendo voluntarios, porque de ese modo hemos formado una gran familia donde todos tiramos para adelante. Esto no es lo que nos da de comer, lo hacemos por vocación, y eso puede cambiar si los bomberos son rentados, porque en ese marco comienza a ser una obligación. A nosotros a veces nos pesa un poco la carga horaria, pero lo hacemos con gusto y si aparece la cuestión económica quizá se pierda el espíritu”.

Aclaró que no debemos ser necios “y entender que no siempre nos vamos a romper la cabeza, que alguna vez vamos a tener que tener una dotación de guardia porque Pico es una ciudad que ha crecido mucho y en donde esto comienza a ser necesario, tanto como contar con un destacamento en otro lugar de la ciudad. En este escenario, quizá tengamos que recurrir a gente rentada, pero no queremos que el sistema deje de ser voluntario”.

“Ellos están muy bien organizados, el bombero trabaja nueve días al mes, durante 24 horas. Los bomberos allá son bien remunerados, con cinco años de antigüedad cobran alrededor de 5 mil dólares, monto con el que viven bien, tienen su buen vehículo y su casa”, agregó.

Destacó que otro aspecto importante fue “el trabajo que se realizó en cuanto a la seguridad de los bomberos, porque ellos tienen dos centros de entrenamiento y una casa de fuego, en cuyo interior el bombero vivencia cómo son distintos tipos de fuego. Tienen una casa de supervivencia, realizada en base a ocho situaciones en las cuales hubo bomberos de Estados Unidos que perdieron la vida; todo eso circunscripta a una casa de dos plantas de 80 metros cuadrados, donde se trabaja mucho en lo emocional, porque un bombero puede sobrevivir a situaciones complejas sólo con el equipo que se otorga. La cabeza en esto es fundamental, porque ellos tuvieron compañeros que murieron por decisiones erróneas tomadas por desesperación.

Nuevo equipamiento

Por otra parte, García Casatti, mostró el nuevo equipamiento recibido por el Cuerpo local. “Estos elementos son para el rescate vehicular pesado, lo que sería accidente con camiones o colectivos”, informó.

“Estas herramientas tienen una gran capacidad de corte y va a satisfacer las necesidades, no sólo de General Pico, sino de toda la zona norte de La Pampa. Es un aporte muy importante, porque se trata de equipamiento importado con certificación nacional y pruebas de laboratorio donde se los somete a las más profundas exigencias. Esto es de primer nivel mundial”, concluyó.

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