“Es muy difícil predecir si ganará el Sí o el No a la separación en Escocia”

“Es muy difícil predecir si ganará el Sí o el No a la separación en Escocia”

El referéndum del jueves por la independencia. Lo dice la encuestadora Tanya Abraham. Hay 10% de indecisos.

Una semana atrás, un sondeo de la empresa YouGov dio una noticia que comenzó a cambiar la historia británica. Después de 307 años de unión, los escoceses se inclinaban mayoritariamente por su independencia del reino, en una decisión que marcaría la ruptura de Gran Bretaña. Por el 51% contra 49%, el campo del Sí a la independencia ganaba el referéndum que el próximo jueves va a decidir la suerte de Escocia. Un shock y la evidencia de que nada volverá a ser como antes entre escoceses y británicos, aún si el No se impone.

Todo cambió tras la encuesta publicada en The Sunday Times. Los tres líderes británicos abandonaron Londres para hacer campaña en conjunto en Escocia, en un gesto desesperado de conquista y advertencia. El ex premier Gordon Brown, tan escocés como los que votan pero a favor de la unión, ofreció una devolución urgente de poderes y tributos al campo del Sí. El miedo comenzó a dominar la campaña porque, en sucesión, ayer las empresas como BP, Lloyds y Standard Chartered quisieron asustar a los orgullosos escoceses con que mudarían sus cuarteles centrales a Londres. La economía, el temor al futuro, la incertidumbre reemplazaron otras preocupaciones en este inusual e inédito referéndum.

Tanya Abraham es una de las responsables de esa histórica encuesta en Escocia, como analista en política y sociedad de YouGov, una de las más prestigiosos empresas de sondeos británica. Con ella conversó Clarín para saber cómo influirán estos nuevos ingredientes en el referéndum escocés.

-El primer ministro de Escocia, Alex Salmond ¿puede continuar con este

momentum

que indican los sondeos a favor del Sí, o la economía va a tener un enorme impacto en la votación?

 

-Esta es la mayor interrogación en ambas partes, el Sí y el No, en este momento. La brecha va gradualmente decreciendo. Los resultados del fin de semana pasado van a propulsar al sector del Sí, que ha tratado de construir sobre este momentum, para aumentar su liderazgo sobre la campaña del No. Por eso Salmond y el resto de su equipo van a estar trabajando sobre esto hasta el día del referéndum.

-¿Cuál va a ser el rol del miedo a la economía entre los electores escoceses, tras los anuncios de bancos y aseguradoras de que mudarían a Londres sus bases centrales?

 

-Lo que vemos es que temas como la economía son un punto principal en la gente para considerar cómo votar.

-Hay un miedo de los líderes británicos a perder en Escocia su carrera política. ¿Cree que los electores van a sentir que ellos también tienen miedo, tras la visita conjunta del premier David Cameron, el laborista Ed Miliband y el liberal Nick Clegg?

 

-Ciertamente éste es un caso único. No va a haber muchas ocasiones en que los líderes de los tres partidos políticos británicos se unen para venir juntos, con un punto de vista similar y conjunto. La acción de ir juntos a Escocia muestra la importancia del referéndum para la unionistas.

-¿Todavía queda un espacio para la seducción o la opinión de la gente con respecto al referéndum ya se ha formado?

 

-Es muy difícil predecir porque es duro de estimar las diferencias entre los dos grupos. Una semana es muy larga en política. Muchas cosas pueden pasar en ese período. En los últimos siete días de la campaña, ambos lados, el Sí y el No, van a trabajar duramente. No solo para mantener la gente y los seguidores que ya tienen sino atraer a los del otro lado y también a los indecisos. Por el momento hay un 10% que no sabe a quién votar o que no votará. Entre ellos el 51% está a favor del Sí y 49% a favor del No.

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