La difícil lucha contra el dengue

La difícil lucha contra el dengue

Ante el preocupante desarrollo de la epidemia en la provincia y en el resto del país, el Municipio hace foco controlando casos en los que se dan los síntomas de contagio

La epidemia del dengue avanza y el distrito no es la excepción. En la mañana de ayer, una vecina se comunicó con el programa Ir a Más, conducido por Gustavo Leocata por FM Sur (88.9), para solicitar que se fumigue en Quilmes Oeste.

Al respecto, contó su experiencia: "…no sabíamos qué era lo que tenía mi nieta, fue a la clínica, la trataron por una infección urinaria y después, cuando le hicieron todos los análisis, se dieron cuenta de que había sido picada, que tenía dengue. Resulta así, comentando uno se entera que en el barrio, en la manzana de ellos, hay gente que había tenido, que tiene… tres o cuatro personas más…".

La secretaria de Salud del Municipio de Quilmes, doctora Elizabeth Barbis, explicó que la fumigación sobre posibles reservorios "no tiene sentido, dado que la lluvia lava de inmediato la acción, aunque sí sirve realizarla en lugares donde hay casos que indican posibilidades de contagio".

Asimismo, explicó que "se está llevando una intensa acción focalizada sobre los casos sospechados -aquellos en los que se dan los síntomas-. En primer lugar es vital la prueba de sangre de la que se tienen los resultados entre las 48 y 72 horas. En los casos que se consideran como posibles infectados, se produce el aislamiento de la vivienda, el control de la manzana y de las aledañas. Esta tarea la llevan adelante promotores de salud". En ese marco, cabe destacar que oficialmente hay 300 casos sospechados.

El dengue es una enfermedad endémica que afecta a más de 100 países. En la Argentina, aumenta el número de infectados y es posible que se dé un crecimiento de los mismos, teniendo en cuenta el aumento de las lluvias e inundaciones. Por eso, es tan importante eliminar cualquier recipiente donde las larvas puedan desarrollarse.

 Las autoridades sanitarias resaltan la necesidad de "descacharrar", cortar pasto, desmalezar y lógicamente evitar que el agua se acumule, dado que las larvas de los mosquitos pueden estar sin desarrollarse hasta un año y el frío no las mata.

Sin dudas, estamos expuestos a un gran riesgo que necesita la acción conjunta del Estado y de los ciudadanos. Por ello, ante la aparición de los síntomas más comunes: fiebre alta, decaimiento y dolores musculares, se recomienda acercarse al centro de salud más cercano.

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