Diez propuestas clave para combatir la violencia y la inseguridad en la ciudad

Mayor capacitación policial, políticas sociales inclusivas y más énfasis en la lucha contra el narcotráfico lideran el listado realizado por referentes políticos y sociales locales. Además, sugieren cambios en el sistema educativo y la aceleración de las investigaciones judiciales.

Los innumerables hechos de inseguridad y violencia ocurridos durante los últimos meses generan preocupación entre los referentes políticos y sociales locales quienes, a su pesar, ven que Junín dejó de ser la ciudad tranquila en la que se criaron, para convertirse en un centro urbano en el que los delitos están a la orden del día.

En diálogo con DEMOCRACIA, analizaron la problemática y ofrecieron diferentes propuestas para revertir el estado de cosas.

Entre los ítems más destacados, figuran la necesidad de implementar políticas de Estado inclusivas (tanto a nivel local, como provincial y nacional), la profesionalización de la Policía, la lucha contra el narcotráfico y la mejora del sistema educativo.

Además, sugirieron la conformación de guardias urbanas, un mayor énfasis en la lucha contra el narcotráfico y la implementación de un riguroso plan de desarme.

A continuación, las opiniones de José María Banfi (concejal por la Coalición Cívica); Virginia González (concejal por el Frente para la Victoria); Rodolfo Pedernera (concejal por el MID); Pablo Petrecca (referente del Pro-Junín); Marcelo Sena (director del Observatorio de Seguridad municipal); y Osvaldo Giapor (titular del Foro de Seguridad nº 1).

Políticas de Estado inclusivas

La aplicación de políticas sociales inclusivas e integrales parece ser el eje fundamental sobre el que gira la lucha contra la inseguridad en Junín.

Así lo entienden, al menos, los referentes políticos y sociales consultados por este diario, quienes coincidieron en señalar que no se necesitan nuevos métodos represivos, sino la generación de más y mejores oportunidades para la integración social de niños y jóvenes.

“Tenemos que entender y asumir que el problema de la inseguridad no debe atenderse solamente desde el aspecto represivo, sino que también se necesita un trabajo de contención para prevenir el delito”, aseguró Banfi y agregó que, para ello, es necesaria la “presencia del estado municipal en los sectores de mayor vulnerabilidad”, tanto con la actuación de asistentes sociales, como con la promoción de la participación barrial.

Según el concejal, la presencia del gobierno local debería verse reflejada, además, en la generación de oportunidades en actividades productivas, culturales, deportivas y artísticas.

En la misma línea, el representante del Pro en Junín, Pablo Petrecca, señaló: “El Municipio puede tener participación activa desde dos áreas: teniendo un adecuado censo sobre familias en riesgo, con asistencia social personal; y trabajando fuertemente con las sociedades de fomento, los clubes, iglesias y distintas ONG”.

Además, para Petrecca, la intervención del gobierno local sería útil para desarrollar una bolsa de trabajo, en coordinación con la Provincia y la Nación.

Para Virginia González, la presencia y el compromiso del estado local resultan asimismo fundamentales a la hora de prevenir el delito. Así, cree necesaria una mayor planificación a largo plazo, que contemple políticas destinadas a la infancia y la adolescencia.

“Esto exige un debate más abierto y plural convocado por el Municipio, que permita alcanzar acuerdos básicos sobre políticas democráticas de seguridad, atendiendo las necesidades legítimas de nuestra comunidad”, afirmó.

En tanto, Giapor agregó: “Hace falta recuperar el espacio de los vecinos. Realizar actos culturales o deportivos para que el barrio empiece a tomar esos espacios perdidos”.

En el caso de Pedernera, si bien reconoce la necesidad de este tipo de políticas, le atribuye la responsabilidad de generarlas a los Estados nacional y provincial, instancias desde las cuales -a su criterio- deberían partir.

“Está visto que con más patrulleros y con más policías la cosa no se soluciona. Lo que hace falta son políticas de Estado abarcativas, que hoy no las hay”.

Según el concejal, estas políticas incluirían no sólo el trabajo con los sectores más vulnerables, sino también ciertas mejoras en el sistema educativo, en la capacitación de jóvenes y la creación de trabajos dignos.

En el mismo sentido, Sena afirmó: “Cuando no hay oportunidades, la gente se vuelca al delito. Por eso es vital el compromiso de la Nación, la Provincia y el Municipio para fomentar políticas sociales claras”.

Cambios en la educación

El cambio en el sistema educativo es otro de los puntos considerados claves. De hecho, la mayoría de los actores consultados ubicaron a la educación de los niños y jóvenes en la base de la pirámide para construir una ciudad más segura.

Así, Marcelo Sena opinó: “Es importante trabajar en educación para volver a las fuentes. Hoy la enseñanza primaria y secundaria están deterioradas, lo mismo que la conformación básica que se hace desde las casas. Esto es evidente, por ejemplo, en la cantidad de actos de vandalismo que ocurren a diario”.

Por su parte, Pedernera dijo que la Escuela hoy está “desjeraquizada” y llamó al Estado Nacional a revertir el estado de cosas: “A los jóvenes hay que capacitarlos, darles todas las posibilidades para que tengan educación y después generar políticas para que puedan tener un primer trabajo digno. De lo contrario, serán chicos desocupados, que no se capacitan y muy maleables para que los capte la droga y la delincuencia”.

Capacitación de policías

Otra de las propuestas desarrolladas por los actores consultados gira entorno a una mayor profesionalización de los agentes policiales quienes, a su criterio, deberían estar mejor preparados para luchar contra el delito.

“Es necesaria la profesionalización de las policías y las políticas penitenciarias, que rompan con las redes de ilegalidad en las que muchas veces intervienen las fuerzas de seguridad pública”, indicó González y advirtió que, de seguir como hasta ahora, las cárceles continuarán reproduciendo y agravando los problemas críticos de violencia, injusticia y delito.

En tanto, Giapor opinó: “Hace falta más control de los jefes policiales a sus subordinados. Se perdió la cadena de mando y, en Junín, a pesar del cambio de comisarios, todavía no se notó una mejora”.

Mejoras en la Justicia

En lo que respecta a la Justicia, la mayor parte de los consultados hizo hincapié en la imperiosa necesidad de acelerar los tiempos de las investigaciones judiciales, para que las causas se resuelvan de manera más eficiente.

En este sentido, Sena indicó: “Legislar en materia penal no me parece tan importante, porque leyes tenemos en demasía; tampoco es necesario llenar las cárceles con delincuentes de poca monta. Lo que sí se puede hacer es acelerar las investigaciones, y para eso se requiere más policía y personal judicial”.

Por su parte, González expresó: “La justicia tiene la responsabilidad de construir con el conjunto de la sociedad una ciudadanía respetuosa de la ley, pero si la ley resulta transgredida, el Estado debe proveer los medios necesarios para individualizar a los responsables y sancionarlos cuando corresponda, con una investigación rápida y eficaz de los delitos”.

Modificación de leyes

En la vereda de enfrente de Sena, Pedernera opinó que existen graves problemas en la legislación y que el cambio en materia de seguridad depende casi exclusivamente de los legisladores nacionales.

“El problema no es de la Policía ni de los jueces. En todo caso, si hay que mejorar las cosas, son los legisladores nacionales los que tienen que empezar las cosas”, dijo y agregó: “El tema es político y tiene que partir desde arriba”.

Según el concejal del MID, el crecimiento de la inseguridad se “veía venir” desde hace tiempo y “va a seguir avanzando” si los legisladores y políticos en general no toman cartas en el asunto.

Lucha contra el narcotráfico

La lucha contra el narcotráfico también ocupa un lugar preponderante entre los políticos, que ven en la comercialización y el consumo de drogas un foco de delito más que importante a nivel local.

En este orden, Banfi manifestó: “Se necesita un fuerte compromiso político-institucional y policial para reprimir la comercialización de drogas ilícitas”, a lo que Pedernera agregó: “Se trata de un problema enorme que debe resolverse a nivel nacional. En los últimos tiempos han aparecido muchísimos casos en Junín, pero el Municipio no puede solucionar el narcotráfico”.

Por su parte, el representante del Pro indicó: “Un Municipio debe gestionar reuniones con los ministros de seguridad de la Provincia y la Nación para plantear la problemática puntual de la ciudad, los focos del delito, la gran problemática de la droga y, así, definir la cantidad y el tipo de fuerza policial que la ciudad necesita”.

Desarmar a la población

Para Giapor, uno de los factores fundamentales para el crecimiento del delito es el gran crecimiento del número de armas no registradas en Junín, con las cuales se producen a diario asaltos a comercios y viviendas particulares.

De esta manera, el fomentista plantea al desarme como una medida básica para volver a los parámetros “normales” de seguridad.

“Es realmente un problema que no podamos desarmar a Junín como corresponde. ¿De dónde sacan las armas y las municiones los delincuentes? Sería bueno palpar a los motociclistas cuando se los para, para pedirles documentación”, dijo, aunque reconoció que para ello, los agentes de tránsito deberían estar siempre acompañados por policías.

Diálogo y consensos

Sin menoscabar la responsabilidad política del gobierno local, Banfi propuso una participación más activa de la sociedad civil, a través de los foros de seguridad, a cargo del control ciudadano.

Por su parte, Petrecca sugirió el armado de un “comité de crisis local” que tenga en cuenta los de los ciudadanos y que vele por su protección física, moral y patrimonial.

“No podemos seguir escuchando, la culpa es de la policía, de los jueces, de los fiscales o del intendente, debemos trabajar todos en unidad y para el mismo fin”, afirmó.

Por su parte, la kirchnerista indicó: “Sin dudas que no es posible avanzar si no construimos un acuerdo político y social a nivel de cada ciudad, con políticas integrales de seguridad democrática”.

Presencia policial y guardias urbanas

Los patrullajes permanentes y la presencia de efectivos policiales en las calles constituyen otros de los puntos considerados cruciales.

De hecho, hay coincidencia respecto de que, si bien la vigilancia y la represión no solucionarán el grave problema de la inseguridad, sí son importantes para disuadir a los delincuentes.

“La vigilancia en las calles sirve mucho para la prevención. Por eso es importante que haya efectivos cuidando a la gente: no trabajando en el poder judicial o trabajando de custodia, sino cuidando al vecino”, dijo Sena.

Por su parte, Petrecca propuso la creación de guardias urbanas que podrían actuar en defensa de los vecinos.

“Los guardianes buscan recuperar el espíritu del vigilante de la esquina, que tenía una relación de familiaridad con el vecino. No estarán armados, pero contarán con un bastón para defensa y disuasión, un botón antipánico y un equipo de radio que le permitirá conectarse con la central, que tendrá la responsabilidad de dar aviso a los móviles comunales o a la policía, de acuerdo a la gravedad del hecho”.

Tecnologías y sistemas de seguridad comunitarios

Además de lo anterior, los referentes políticos y sociales apuntaron al fortalecimiento de las medidas de seguridad ya implementadas o anunciadas por el gobierno local, tales como las cámaras de seguridad, los botones antipánico y la iluminación de las calles.

Desde el Pro, en tanto, Petrecca impulsó también la instalación de alarmas comunitarias, que funcionarían a control remoto y podrían se usadas por cualquier vecino para alertar al barrio de un posible delito.

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