Sergio y Zulma hablaron del crimen de Nicolás, cuyo juicio ingresa en la recta final en los Tribunales de Trelew. “Queremos sentencia ejemplificadora porque a nosotros ya nos dieron cadena perpetua”, fue la frase que marcó la entrevista.
El pasado 22 de abril dio inicio el juicio oral. Cada jornada, la familia Rodriguez tuvo asistencia perfecta en los Tribunales de Trelew. Es una forma de encontrar paz a pesar de tanto dolor. El 17 de noviembre de 2012, su hijo salió a divertirse con amigos y no volvió nunca más. Perdió la vida luego de recibir varias puñaladas tras una refriega en la vía pública.
Por la salvaje agresión hay dos imputados. Michael Monsalve y Marcelo Acevedo, señalados como autor y coautor respectivamente. La acusación es por homicidio simple.
Respiran profundo y lo único que desean es que la pesadilla legal de remover todo lo que sucedió termine de una vez. Hace un año y medio que viven la peor realidad de sus vidas pero aún tienen esperanzas de poder cerrar el capítulo una vez que la Justicia les de un guiño.
“Esperamos el día de los alegatos. Que podamos realmente llegar a la recta final y darle corte definitivo a esto. No nos hace nada bien”, expresó Sergio, más conocido en su entorno como “Toti” Rodriguez, en la entrevista con Jornada junto a su mujer, Zulma, en medio del juicio.
Les arrebataron lo más preciado de su vida, su hijo; pero así y todo son personas racionales y se permiten la capacidad de pensar en el otro. Se refirieron a la sorpresa que les generó escuchar a la madre de Monsalve pedirles disculpas y expresar que lo que hizo su hijo, fue un error. “Por parte de la familia de él (por el imputado) es un martirio”, dijo Sergio buscando las palabras adecuadas para calificar esa situación.
“Entiendo a la madre que nos pidió disculpas, pero en su forma de decirlo hablando de su hijo, no lo dejó bien parado. Reconoció lo que hizo su hijo. Dijo que fue un error. Para mí, un error así, se paga muy caro”, expresó con toda certeza.
Explicó por qué se remite en esos términos. “A nosotros, ya se nos condenó de por vida el 17 de noviembre de 2012 cuando murió Nicolás. Su hijo, nos condenó de por vida. Tenemos cadena perpetua. Nos condenó al vacío de no tener a nuestro hijo”, graficó.
Rodríguez intenta, pero no puede entender que se hable de un error. “Creo que ese tipo de errores se pagan muy caros en la vida. Espero que la justicia lo entienda y ponga todo el peso de la ley para que no vuelva a suceder. Hoy es mi hijo, mañana el de un abogado, de un fiscal, un juez… en esta situación como la que vive el país de tanta violencia e inseguridad, es una lotería. Hoy le pasa a mi familia, mañana a cualquiera”, remarcó.
El deseo de Sergio y Zulma pasa de ser un pedido para transformarse prácticamente en un ruego. “Pedimos a la Justicia que por favor nos responda como ciudadanos con una sentencia ejemplificadora. No queremos que este tipo de personas se les de tantos beneficios y tengan tanta impunidad. Ya lo hicimos notar en el tema del arresto domiciliario en el que está hace un año y medio”, resaltó.
Aseguran ambos que el imputado “no cumplió para nada” la medida aplicada. “No es así que estuvo en su casa preso. Lo vieron en distintos lados. Queremos que esta vez les caiga el peso de la justicia y tengamos un fallo ejemplificador”, reiteraron.
Se refirió Sergio Rodriguez al impacto que les generó la declaración de la madre de Monsalve. “Nos sorprendió. Hasta el día de la fecha, jamás nos había siquiera hablado. No lo pretendíamos pero nunca de parte de la familia hubo un reconocimiento. Además, pidió disculpas confirmando lo que hizo. Creo que debe haber sorprendido a los jueces. Está certificando lo que hizo el hijo”, resaltó, indicando que “ha reconocido la autoría del hecho”.
Zulma escucha con atención cada palabra de su marido y comparte los términos. Tiene graficado en su mente cada detalle de lo que le pasó a su hijo a raíz de la reconstrucción que han podido hacerle distintas personas desde ya hace un año y medio. Pero está firme y su fortaleza, es admirable. “Las instancias del juicio son una tortura. Uno empieza a vivir lo mismo... los momentos… los lugares”, afirma con lágrimas en los ojos.
Admite Sergio que cada día concurren a la sala de audiencias para presenciar el proceso. “En caso que no pueda yo, siempre hay alguien de la familia. Si no están los hermanos, están los tíos y primos. Es una forma de demostrar que no nos apartamos de la causa y ya no lo sentimos. Queremos la instancia final y darle un corte. Necesitamos cerrar esto con llave. Claro que seguirá de por vida. Pero queremos cerrar la puerta y tirar la llave”, señaló.
Cabe acotar, que el tribunal de juicio está integrado por el juez Marcelo Nieto Di Biase como presidente, acompañado por los magistrados Ana Laura Servent y Sergio Piñeda. Por el Ministerio Público Fiscal en cabeza de la acusación asiste el fiscal general Osvaldo Heiber en tanto que la defensa técnica de los imputados está integrada por los abogados Romano Cominetti, Gustavo Latorre y Carlos Alberto Conti.
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