Dieron de alta a Santino, el bebé dado por muerto en el hospital de Pilar

Dieron de alta a Santino, el bebé dado por muerto en el hospital de Pilar
Giselle, la mamá de Santino, estuvo con él todo el tiempo mientras duró la internación. Giselle, la mamá de Santino, estuvo con él todo el tiempo mientras duró la internación.
Luego de 6 meses de estar internado en la Ciudad de Buenos Aires, ya está con sus padres. Pesa 3 kilos 800 gramos. Al ser prematuro, le quedarán secuelas en la vista y el oído.

Santino, el bebé dado por muerto en el hospital de Pilar luego de nacer, fue dado de alta, tras estar internado durante 6 meses en el Garrahan de la Ciudad de Buenos Aires.

Santino se encontraba internado en el Hospital Juan P. Garrahan a donde llegó en diciembre pasado, para ser operado del corazón.

Esta mañana, tras notarse mejorías, el bebé fue dado de alta y ya se encuentra con sus padres en Bella Vista.

“Ahora Santino pesa 3 kilos 800 gramos, y lo tenemos que alimentar con sonda, pero ya está con nosotros”, contó a Pilar de Todos José Fiat, padre del pequeño.

De todos modos, Santino tendrá problemas en el oído y la vista, debido a que nació a los 6 meses de gestación.

“El oído izquierda deberá recibir un audífono, y la vista es limitada, no podrá ver de manera periférica”, contó José.

Santino nació en noviembre del año pasado en el hospital Sanguinetti de Pilar, a dónde se dirigió su mamá, Gisela Franco, con fuertes dolores abdominales.

Pero al nacer, la médica que los atendió, de Stella Maris Villegas, dijo a Gisela que el bebé estaba muerto, y lo colocó en una chata, en el piso, y cubrió el cuerpo con una sábana.

Sin embargo, la abuela del bebé, Viviana Miranda, pidió ver el cuerpecito y pese a que se lo negaron en un principio, irrumpió en la sala y lo alzó.

Fue cuando notó que el bebé se movía, pero la médica le dijo que eran movimientos reflejos, que estaba muerto. Pero la abuela sabía que algo andaba mal y llamó a otros médicos, que en efecto comprobaron que el pequeño tenía signos vitales, aunque débiles.

La médica fue separada del cargo de inmediato, mientras que durante un mes el bebé, en estado muy delicado ya que había nacido con apenas 600 gramos, estuvo en una incubadora en el hospital maternal de Derqui.

Allí ganó algo de peso, pero tuvo que ser llevado a la Ciudad de Buenos Aires, debido a que su cuadro ameritaba un sitio de mayor complejidad.

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