Después de un pasado de duros cuestionamientos, gritos, amenazas y causas penales que los enfrentaron, el intendente Carlos Soria le deseó "suerte" al nuevo ministro de Gobierno, Diego Larreguy.
El mandatario justicialista aseguró que "si a Diego le va bien, nos va bien a todos los rionegrinos. Lamentablemente el gobierno está lleno de engendros y de ocho atorrantes, de los cuales varios son de Roca".
La postura de Soria hay que contextualizarla en la nueva relación entre ambos funcionarios, lograda después de un acuerdo extrajudicial.
Larreguy había denunciado penalmente a Soria por las amenazas lanzadas en julio del año pasado, luego de una sesión realizada en el CET 1 (ex Enet), en las que el intendente lo insultó y le prometió que la iba a "arruinar la cara" y que lo obligaría a irse de Roca.
El expediente primero contó con una resolución favorable al titular del Ejecutivo roquense, pero luego se revirtió, hasta que finalmente las partes alcanzaron un punto de coincidencia.
Según explicaron allegados a Larreguy, un "bozal legal" impide a Soria referirse en términos agresivos sobre el actual ministro. De esta manera se consiguió que el escribano retirara la denuncia penal que podría llegar a complicar al presidente del PJ.

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