Sucedió a la salida de una fiesta de presentación de buzos, cuando se desató un enfrentamiento entre barras de fútbol adversas. El juez de Faltas de la Municipalidad de la Capital condenó a los progenitores.
El letrado manifestó que las actuaciones tuvieron inicio cuando la Policía de la Provincia, a través de la División de Prevención y Protección en Contra el Alcoholismo D-3, tomó intervención en la intersección de calles Solís y Santa Fe, cuando un grupo de menores promovía desórdenes en la zona sur de la ciudad. De acuerdo a lo establecido, estos chicos provenían de una fiesta de presentación de buzos.
El Dr. Agüero agregó que en el curso de las actuaciones se pudo establecer que se generaron disturbios en la entrada del local donde se realizaba la reunión entre dos barras rivales de clubes de fútbol local y que desde los grupos antagónicos partieron agresiones con ladrillos y botellas, luego se dispersaron por lo que generaron la intervención de la Policía en una de las esquinas próximas.
Refirió que se citó a los padres, acompañados por los menores que en todos los casos autorizaron a sus hijos a prestar declaración, lo cual constituye un avance importante, puesto que significa que el hijo pueda tener la experiencia como ciudadano para explicar la situación que le tocó vivir.
Entre los argumentos de su resolución, el juez tuvo en cuenta el criterio jurisprudencial fijado por tribunales del país, en cuanto a lo que se califica como el ejercicio activo de la patria potestad porque no es suficiente para el padre no haber estado presente en el momento de los hechos, sino surge además que le dio al hijo la contención y ejerció el control necesario para que el mismo no quede en medio de una situación de peligro para sí o para terceros, porque el hijo es menor y por lo tanto es al padre o a quien ejerce la patria potestad a quien se le debe hacer responsable por los hechos antijurídicos en los que el hijo pudo estar involucrado.
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