Dictan conciliación obligatoria por el conflicto laboral en la ex Ildosa

En la tarde del lunes hubo una reunión entre las partes en la delegación local del Ministerio de Trabajo. La medida de fuerza queda sin efecto por 15 días hábiles. Durante ese lapso serán reincorporados los trabajadores, que luego quedarán sin trabajo indefectiblemente. Ahora se negocia la forma de pago de la indemnización.
Finalmente, la intervención de la delegación regional del Ministerio de Trabajo ayer al mediodía dejó sin efecto el conflicto laboral desatado el viernes último por el despido de dos trabajadores sin causa justificada.

De este modo, durante la duración de la conciliación obligatoria, por 15 días hábiles las partes estarán abocadas a negociar el monto de las cuotas en que se pagarán las indemnizaciones respectivas, dado que el empresario chino propietario de la fábrica Tianen (ex Ildosa) estaría dispuesto a pagar cifras mensuales inferiores a las pretendidas por los trabajadores.

Según fuentes gremiales, el titular de la empresa láctea habría ofrecido reincorporar al operario de mayor antigüedad, quien se mostró renuente a aceptar la propuesta, de manera que ambos empleados quedarían sin trabajo al finalizar la tregua impuesta por José Pablo Avalos, titular de la delegación regional de la cartera laboral. Pero esta decisión se tomaría recién durante la próxima reunión, pautada para mañana a las 11 en el mismo lugar.

Además de Avalos y los tres empleados cesanteados, participaron de la reunión el titular de la fábrica, que decidió cerrar con cadenas el predio una vez desatado el conflicto y también Pedro Walter Aresqueta, delegado en Tandil de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) y vocal suplente en la comisión directiva del gremio.

El propio Avalos confirmó ayer su decisión, al afirmar el cese de "la medida de fuerza porque se ha decretado la conciliación obligatoria en audiencia hoy al mediodía. Así que por un plazo de 15 días hábiles están obligados a retrotraer la situación al momento anterior a los despidos y a conversar", declaró.

Con esa resolución, se abre ahora un compás de espera, durante el cual "se fijan audiencias, mientras tanto no hay medidas de fuerza y son reincorporados los dos trabajadores despedidos", aseguró.

Al mismo tiempo, el delegado regional del Ministerio de Trabajo ratificó el comienzo de las negociaciones: "Este miércoles vamos a tener otra audiencia". En el nuevo encuentro entre las partes, pautado para el miércoles a las 11, se tratará "de llegar a una solución para que la fábrica pueda seguir trabajando normalmente".

Avalos entiende que aún persiste el conflicto, dado que aún no se ha podido llegar a una solución que satisfaga a ambas partes, aunque se mostró conforme por lo actuado. "Estamos conversando y no hay medida de acción directa porque la fábrica está trabajando normalmente, por lo menos por este período".

El funcionario explicó que la reunión de mañana será clave para el rumbo de las negociaciones, dado que "si encontramos la solución, el conflicto se solucionará definitivamente. Y si no, las partes quedarán en libertad de acción una vez concluido el período de la conciliación obligatoria".

Ahora se abre una disyuntiva para el futuro de los trabajadores, quienes se encuentran ante dos opciones, "la reincorporación o el pago de la indemnización que les corresponda en una forma de pago que satisfaga al trabajador, eso se está charlando".

Según reveló Avalos, uno de los trabajadores no fue alcanzado por el despido debido a que posee inmunidad gremial. "Hay dos despidos, había tres pero a uno se lo reincorporó porque era un dirigente gremial, que el empresario lo retoma, así que no habría problema", destacó en ese caso.

Al respecto, Miguel Arena, dirigente de Gremios Adheridos, aseguró sobre este último caso que "el dueño de la fábrica, de nacionalidad china, dijo que había sido echado por error y decidió reincorporarlo inmediatamente".

Lamentable rol

Sin embargo, el titular de la Unión del Personal de Seguridad de la República Argentina (Upsra) en el nivel local se mostró pesimista sobre la suerte que correrán los otros empleados. "No creo que a los otros dos trabajadores se los vaya a reincorporar, después de estos quince días se van a quedar sin trabajo. Entonces hay que aprovechar este tiempo para tratar de acordar las indemnizaciones", deslizó.

Si se cumpliera ese desenlace, Arena se sentiría defraudado, ya que "a nosotros como representantes gremiales nos hubiera gustado que los reincorporaran a los tres". Según expuso, "el propietario no quiere que uno de esos empleados vuelva a trabajar y al otro, que tiene 8 años de antigüedad lo reincorporaría pero ya está decidido a irse".

En estos momentos se negocia la forma de pago porque el empresario chino estaría dispuesto a pagar cuotas de 2.800 pesos, pero en esas condiciones a este último trabajador le corresponden 50.000 pesos que terminaría de cobrar a fines de 2012, así que trata de pactar cuotas de 5.000 pesos.

Una vez concluida la reunión, pasadas las 13, "algunos compañeros de Gremios Adheridos junto con los trabajadores fueron a colaborar para levantar la medida y a las 13.30 ya estaba la fábrica abierta". Este sector del arco gremial local participó en forma activa en defensa de los trabajadores, "también hubo otro grupo, entre los que estaba Pedro Garay, que permaneció en la fábrica viernes y sábado para garantizar que no hubiera otros problemas", indicó Arena.

El dirigente gremial fustigó a la cúpula sindical regional, ya que "no hubo ningún apoyo desde la CGT local, es lamentable el rol que están cumpliendo ante los trabajadores de la ciudad. Si por algún motivo el secretario general no está en la ciudad, lo cortés no quita lo valiente: alguien de la comisión directiva se tendría que haber presentado para solidarizarse".

Nuevamente, Arena refrendó el espíritu de la agrupación que integra. "Los 21 sindicatos que formamos los Gremios Adheridos hemos resuelto que nos vamos a ocupar de los conflictos laborales para salir a apoyar a los trabajadores porque la unión hace la fuerza y los trabajadores nos decían que no entienden cómo no se acercó nadie de la CGT".

Por último, anticipó que "el empresario chino se disculpó por la forma en que hizo los despidos, dijo que no entiende el idioma y tampoco las leyes. Ahora va a tomar a otros dos trabajadores que esperemos no corran la misma suerte".

El conflicto se desató este viernes a las 6 de la mañana cuando un grupo de trabajadores y representantes sindicales del gremio Atilra, que agrupa a los empleados de la industria lechera, bloquearon el acceso a la empresa Tianen (ex Ildosa), ubicada en Coronel Suárez al 3800, y paralizaron las actividades en reclamo por el despido de dos trabajadores.

Comentá la nota