De acuerdo a un informe municipal, el megaemprendimiento "Villa Pampa" tendría que pasar por el Concejo Deliberante: en su momento al dueño del autódromo le impidieron lotear, entre otras razones para cuidar el acuífero.
Ese dictamen enumeró otras razones, pero también dejó en claro que había que proteger el acuífero.
El anterior dueño del inmueble, Anibal José Tamagni, había solicitado autorización para el loteo y venta del predio del autódromo durante el año 1997, en la gestión de Oscar Mario Jorge al frente de la comuna. El 29 de julio de ese año le informaron que el predio estaba declarado de “interés municipal” y, por lo tanto, estaba prohibida su venta.
Sin embargo, Tamagni insistió y reclamó posteriormente la derogación de esa ordenanza. El 2 de agosto de 2002 se abrió el expediente Nº 99, en el cual el propietario enumeró las inversiones realizadas en el autódromo e insistió en el pedido de subdividir el inmueble porque la programación de competencias deportivas era insostenible desde la faz económica.
La entonces asesora letrada Cecilia Marini creyó necesario destacar que “el inmueble en cuestión se halla emplazado en Zona de Reserva del acuífero Anguil Santa Rosa, que prevé restricciones al dominio privado en función de la necesidad de proteger y matener el buen estado del recurso (Disposición 38/80 de la Administración Provincial del Agua), argumento que concurre a sustentar la negativa a la solicitud de subdivisión del inmueble en cuestión para la construcción de un barrio cerrado, como expresa en su nota el Sr. Tamagni, ya que no se habilitarían perforaciones en el lugar, en tanto la ley provincial 240/61 en su artículo 2º instituye la prohibición de elevar construcciones de carácter definitivo o que fuere costoso remover, en la zon de veinte metros de ancho a partir del límite de la ruta ubicada frente al actual autódromo, norma que debe observarse al momento de confección de un proyecto de la naturaleza reseñada por el presentante”.
El intendente Francisco Torroba ha mostrado hasta ahora otra posición. Mencionó que la última palabra la tendrá la Administración Provincial del Agua, organismo que debería determinar, según su criterio, si la urbanización perjudica o no afecta las reservas del acuífero.
Pero de acuerdo al dictamen al que tuvo acceso El Diario, la trayectoria de la propuesta debería ser otra. Primero debería analizarla el Concejo Deliberante, ya que para su construcción, se necesita una excepción a las normas urbanísticas vigentes. Y recién después APA podría dictaminar sobre la viabilidad o inviabilidad desde el punto de vista de la provisión hídrica para la ciudad.
El proyecto de la Caja ha levantado una fuerte polémica. Por un lado, el concejal del Frepam, el ambientalista Leandro Altolaguirre, se opone a la idea porque el emprendimiento impactaría sobre el acuífero y, además, abriría la puerta a otros loteos sobre la zona de reserva



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