Ayer trascendió que el gerente del hospital de Tartagal había sido destinado a otra función; oficialmente se desmintió.
Pero el tema tomó relevancia en las últimas horas luego que el gerente del hospital de Tartagal, Rubén Tapia dijera públicamente que en lo que va del año “no hemos tenido fallecimientos por desnutrición y sí por deshidratación”. Esto, pese a que especialistas insisten en que los casos de deshidratación están vinculados directamente con la desnutrición. A las pocas horas de haberse conocido estas declaraciones, en Tartagal trascendió que Tapia habría dejado el cargo de gerente -se desconocía si por renuncia o por pedido de las autoridades- para ser nombrado como supervisor zonal. Incluso, se aseguró que mañana estaría en Salta para reunirse con las autoridades de Salud para ajustar detalles de lo que sería su nueva responsabilidad.
Sin embargo, al cierre de esta edición, voceros oficiales negaron que Tapia vaya a dejar la gerencia del hospital Perón, aunque reconocieron que “está muy cansado, sorbrepasado”.
La importancia de distinguir
En cuanto a la diferencia entre desnutrición y deshidratación, la pediatra especialista en trastornos alimentarios, Beatriz Serrato señaló que es importante diferenciar entre desnutrición y deshidratación. “La desnutrición es la pérdida de masa corporal, de acuerdo a los distintos parámetros de talla, edad y peso; mientras que la deshidratación se puede dar por distintos factores que se agravan con un cuadro de desnutrición”.
La profesional que trabajó por más de 25 años en el departamento Orán indicó: “La deshidratación infantil puede tener varios orígenes y uno de ellos es que el paciente no ingiera líquidos, pero eso es algo muy difícil de pensar. También puede darse por gastroenteritis, que puede ser por gérmenes que se incorporan a través de alimentos en mal estado o por otros tipos de virus”, explicó. Sin embargo, Serrato hizo hincapié en que la gastroenteritis “se puede dar también por pérdida de las vellosidades intestinales, que es algo frecuente en los casos de desnutrición, donde además puede haber un síndrome de mala absorción”.
Diarreas crónicas
La deshidratación, provocada por la desnutrición, sucede porque “son paciente que tienen diarreas crónicas, justamente por la pérdida de las vellosidades intestinales. Cuando un chico desnutrido se complica por infecciones bacterianas producidas por la ingesta de alimentos, cae en diarreas agudas que los llevan a la deshidratación y, como no tiene capacidad de responder por el grado de desnutrición que tiene, muere”. Además, la profesional aclaró que el paciente desnutrido “es el que más rápidamente se complica porque está inmuno comprometido y por lo tanto cualquier virus va a causar rápidamente la deshidratación”.
También, Serrato dijo que lo que más rápido se pierde en una deshidratación “es líquido y al organismo le cuesta mucho consumir la masa muscular. No podemos decir que se consume masa muscular y que el chico parece desnutrido porque se ha deshidratado, porque un obeso también se deshidrata con una diarrea”, explicó. “Lo que pasa es que en el desnutrido, al tener alteraciones mal absortivas y, al perder líquido rápidamente, se observa lo que aparenta ser una pérdida de masa muscular, pero en realidad eso no se pierde con una deshidratación”.
Para ejemplificar la doctora dijo: “Es como un globo que se desinfla y queda ‘arrugadito’. Si un pequeño se deshidrata también da la sensación que perdiera masa muscular, pero en realidad ‘se desinfló’ y se evidencia su desnutrición”, concluyó la especialista.
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