Por la presión pública, ING y Société Générale exigieron a sus CEO que reintegren los premios cobrados con plata del salvataje.
ING, el banco más grande de Holanda, informó que les pidió a 1.200 directores que devuelvan sus bonificaciones del año pasado. Entre ellos están los ejecutivos que ocupan los 200 puestos de mayor jerarquía. Además la entidad comunicó a sus empleados que no recibirán bonos este año, sino compensaciones variables hasta que se establezca una nueva política en 2010. ING fue el primer banco en ser rescatado con un aporte de 10 mil millones de euros del gobierno holandés.
Las críticas tanto de la opinión pública como de los políticos franceses llevaron a que los directivos del Société Générale deban renunciar a las acciones que habían recibido como bonus en 2008. El tercer banco más grande de Francia también fue auxiliado con 1.700 millones de euros por el gobierno de Nicolas Sarkozy. El pago de primas generó la indignación de la gente y del propio presidente, que calificó el hecho como “inadmisible”.
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