La devaluación, la suba de precios y la economía que se viene para los juninenses

La devaluación, la suba de precios y la economía que se viene para los juninenses
Democracia consultó a distintos especialistas en finanzas para conocer el escenario planteado a corto y mediano plazo tras la fuerte suba de precios que se viene dando en los últimos días.

¿Qué va a pasar con los precios en los próximos días? ¿Van a seguir subiendo? ¿Y con el dólar? ¿Va a convenir tomar créditos para no perder capacidad de consumo? Esas preguntas sobrevuelan sin parar en la mente de los juninenses, que asistieron absortos a una semana de fuerte remarcación de productos en los supermercados y de mucha incertidumbre al momento de realizar una inversión en automóviles, viviendas o materiales para la construcción.

En base a esa preocupación, Democracia consultó a distintos economistas para saber qué panorama les deparará la economía a los matrimonios con hijos, a los que ya han cumplido el rol de la crianza y ahora buscan darse gustos relegados durante años, a los que viven solos, a los profesionales, a los de bajos recursos, en fin, a la comunidad toda.

Vicente Griselli consideró que la sociedad está viviendo en medio de una incertidumbre por “no saber qué camino tomar”.

“La devaluación no fue clara, y hables con el sector que hables están todos desesperados porque no hay precios de referencia y eso lleva a que retraigan la venta, dado que lo que se vendió a dos pesos mañana puede estar a cuatro y eso implica una pérdida para el comerciante. Reina un gran caos”, expresó Griselli.

El profesional estimó que en el mediano o largo plazo, los precios podrían llegar a estabilizarse. “Pero tenemos que pensar en más de un año”, avisó.

Griselli agregó que la devaluación “era la salida que se venía pidiendo hace tres años, pero la hicieron ahora y al revés, fue una medida brusca y sin reglas claras”.

Por su parte, Santiago Aguiar sostuvo que “es imposible” que el gobierno nacional controle todos los precios, algo que según su criterio es exclusiva responsabilidad de “los comerciantes de todos los sectores”.

“Se puede hacer un monitoreo siguiendo el valor de determinados productos, como los de consumo primario y que son esenciales en la composición de la canasta básica familiar, pero de ninguna manera hacer un control general”, añadió al ser consultado sobre la estabilización de los valores de la mercadería cuyo costo se incrementó en los últimos quince días.

En ese sentido, señaló que con la devaluación se produce, en cambio, en los precios relativos, es decir en el aumento que un comerciante define de sus productos por el hecho de que otros productos hayan subido su precio. “Es una modalidad de aplicación tan injusta como inexacta”, aseveró.

A la hora de analizar la devaluación, Aguiar no hizo una defensa explícita en palabras pero sí de manera indirecta al señalar que “hay muchas medidas que hay que esperarlas y ver cuál va a ser su impacto”.

“Por lo pronto, podemos prever que esto le va a dar una mano a los exportadores, aunque no podemos negar que va a ser un año muy difícil para los empresarios, en materia de recursos para la inversión. No podemos obviar que la cuestión política va a tener una gran influencia en lo que ocurra durante el año, puesto que se empiezan a definir quiénes serán los que estarán en la carrera por la presidencia y habrá decisiones que tendrán su peso en el mercado financiero”.

Dos semanas decisivas

A su turno, Martín Tetaz señaló que el futuro de la economía en general y del precio del dólar en particular dependerá de lo que suceda en los próximos quince días.

“El Gobierno busca estabilizar el dólar oficial en torno a 8 pesos por unidad, pero lo hace a costas de sacrificar entre 120 y 160 millones de dólares de reservas por día, lo cual resulta insostenible. Si en los próximos días la presión sobre el dólar oficial cede, el dólar se estabilizará y con ello bajará el precio del ‘blue’ también. Pero si la presión continúa, el Gobierno se verá obligado a una nueva devaluación y la incertidumbre se apoderará de los mercados”, manifestó.

-¿Habrá una escalada sin freno en el precio de los productos (comestibles y demás) o se puede esperar una estabilización de los costos?

-En la medida en que el dólar se estabilice, se normalizará la cuestión de los precios, porque buena parte de la escalada tiene que ver con remarcaciones por el efecto “por las dudas”, dado que los productores y comerciantes no tienen claro a qué precio terminará el dólar.

-¿A partir de qué escenarios se puede esperar que en el corto plazo ocurra una de esas dos cosas?

-Todo depende, como decíamos, de la estabilización del precio del dólar oficial, que llevará a normalizar el paralelo. Otra ronda de remarcaciones puede abrirse después de marzo en función de cómo cierren las paritarias, pero dado el actual escenario, marzo hoy es el larguísimo plazo.

-¿Cómo puede definir este momento para quienes no tienen otra vía de acceso a productos (del hogar, autos, construcción y demás) que la del endeudamiento? ¿Es viable el crédito hoy en día?

-El problema con el endeudamiento es que subirán fuertemente las tasas en los próximos días para controlar al dólar y ello se trasladará al costo de los prestamos.

Adicionalmente hay mucha incertidumbre en el mercado de trabajo por todo lo que está ocurriendo y en estas condiciones se descuenta una fuerte caída del consumo y la inversión, por lo que no es el mejor momento para meterse en cuotas, que si el empleo peligra serán una mochila de plomo en los presupuestos familiares.

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