Se trata de una deuda de casi 400 mil pesos del Ministerio de Desarrollo Social. Ante el atraso en el pago de las becas bimestrales conveniadas, la organización no pudo abrir en lo que va del año tres de sus casas para niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Se trata de la Casa de los Niños “Madre del Pueblo”, la Casa de los Bebés, la Casa Joven y la Casa de los Niños “Chispita”, que atienden diariamente a 250 niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad, en línea con la misión que el padre Carlos Cajade falleció hace tres décadas.
Según manifestó la institución en un comunicado, el gobierno bonaerense le debe el pago de cuatro meses de “becas”, que, asimismo, son montos que no tienen una actualización desde 2009, pese al incremento de los precios en los últimos años.
“Este verano, la Obra de Cajade llegó a una situación límite: todavía no pudieron pagarse los sueldos de diciembre y enero de cocineras y educadores —magros ingresos que rondan los 850 pesos—. No quedó otra alternativa que cerrar las casas de día, que permanecerán así hasta que el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires pague la totalidad del monto adeudado”, informó la entidad.
En concreto, la deuda actual es de 388.800 pesos, que corresponden a las tres casitas que trabajan con niños y bebes. Si el pago no se concreta para el 1º de marzo –al comienzo de un nuevo bimestre–, la Obra del Padre Cajade sostuvo que la deuda se habrá incrementado a 583.200 pesos.
La Obra del Padre Cajade consignó que mantuvo un encuentro con el nuevo ministro de Desarrollo Social, Eduardo Aparicio, en el que le confirmó que el dinero estaría el 17 de febrero, sin embargo el pago no se concretó, y ante una nueva comunicación les informaron que el dinero se depositaría a fines de febrero.
“Ante el nuevo incumplimiento, ya no podemos creer en la palabra de las autoridades provinciales”, manifestó la institución, cuyas casitas siguen cerradas. “Se trata de 250 chicos, chicas y adolescentes que no reciben comida ni tienen su espacio habitual de recreación; de familias que no tienen donde dejar a sus hijos, ni reciben asistencia jurídica, psicológica y odontológica”.
Pero, asimismo, la deuda contraída por la Provincia afecta a los trabajadores que “se desempeñan en condiciones precarias y ya no pueden cobrar ni la miseria que percibían hasta fines de 2013, mientras sufren la angustia de no poder desarrollar un trabajo por el que dejan la vida”.
La deuda con organizaciones de infancia parece ser un problema crónico de la gestión de Daniel Scioli, que el año pasado se vieron obligadas a realizar una presentación judicial por el vaciamiento de las políticas hacia la niñez y la lesión que eso genera a los derechos de los más chicos.


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