Aunque no de manera oficial, algunas farmacias se vieron obligadas a interrumpir el servicio debido a su situación financiera con las droguerías.
Para tomar conocimiento sobre el estado de situación actual, LA OPINION tomó contacto con diversas fuentes, entre ellas el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Pergamino, David Cachi; y el titular de la Agencia Pergamino del Pami, Juan Ignacio Iudica. Aunque ambos coincidieron en que oficialmente el convenio de medicamentos está vigente, el titular de la entidad que agrupa a los farmacéuticos, reconoció que “algunas farmacias han cortado los servicios” e hizo un fuerte señalamiento sobre la “difícil situación que atraviesan desde el punto de vista financiero, debido al incumplimiento en el cronograma de pagos establecidos entre el Pami y la industria farmacéutica.
“Hay farmacias que no tienen resto para soportar los atrasos, se les va incrementando cada vez más la deuda en las droguerías y esto las pone en un escenario muy difícil”, planteó David Cachi y manifestó que “hay un compromiso por parte de la industria de empezar a normalizar la situación en estos días, el corte que se ha dado en algunos comercios no es oficial sino que obedece a la situación particular de algunas farmacias que se ven imposibilitadas de seguir abultando la deuda con las droguerías, creen que el Pami no va a pagar y se cubren tomando esta decisión”.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Pergamino describió que la realidad de las farmacias es compleja y con relación al convenio del Pami explicó que “la industria farmacéuticas es la tenedora del convenio, nosotros somos contratados”.
“La obra social es la que tiene que pagarle a la industria farmacéutica y ésta nos paga a nosotros a través de notas de crédito que son las que nos permiten a su vez seguir teniendo crédito en las droguerías, es un sistema complejo”, agregó Cachi y recordó que “el convenio del Pami de 2001 dice que si el Pami no paga, la industria debe hacerse cargo, cueste lo que cueste”.
“Es decir que hay una responsabilidad de la industria farmacéutica y también del Pami que tiene que pagar por las prestaciones en tiempo y forma”, apuntó y mencionó que el atraso es significativo por cuanto “las presentaciones de enero las terminamos de cobrar a fines de marzo, adeudan febrero y estamos a mediados de mayo”.
Con respecto a cómo queda planteada la relación con las droguerías en este contexto, el presidente del Colegio de Farmacéuticos resaltó que “en general hay buena predisposición, pero el tema es que las farmacias no quieren seguir endeudándose”.
Con relación a cuándo debiera normalizarse el pago, Cachi estimó que “entre hoy y mañana –por hoy- debería normalizarse”, aunque fue cauto por cuanto “ya habíamos tenido un problema a principio de año, tuvimos un corte en la entrega de pañales, ahora se presenta esta situación y siempre el cuello de botella sigue siendo la farmacia”.
La voz del Pami
Juan Ignacio Iudica, jefe de la Agencia Pergamino de Pami, por su parte, llevó tranquilidad a la población al señalar que “el convenio se encuentra plenamente vigente y no tenemos ninguna comunicación oficial del Colegio de Farmacéuticos sobre el corte de servicios.
“Sí tuvimos un problema con la entrega de pañales, que se hace también a través de las farmacias, pero este inconveniente ya quedó solucionado”, comentó Iudica.
En lo que atañe a los medicamentos y teniendo en cuenta de que en algunas farmacias no estarían entregando, señaló que “los afiliados que no reciban el medicamento deberán hacer la denuncia en el Pami y a su vez dirigirse a otra farmacia, porque el convenio se encuentra vigente.
“Si hay alguna farmacia que no entrega el medicamento debe ser por una cuestión contractual de la farmacia con la droguería, no con Pami”, planteó el titular de la agencia local de la obra social.
El cuello de botella
Varios farmacéuticos consultados por LA OPINION coincidieron en señalar que las farmacias son “el cuello de botella” en un sistema complejo. La mayoría reconoce que adeuda una importante suma de dinero a las droguerías y muchas no quieren seguir incrementando sus cuentas corrientes.
Con respecto al Pami señalan que sólo un diez por ciento del pago se recibe en efectivo y el resto de la presentación, a través de notas de crédito que emite la industria farmacéutica cuando la obra social paga. Esas notas son las que van a las droguerías y permiten seguir manteniendo abierto el crédito. Cuando por alguna razón se atrasa la emisión de notas de crédito, se achica significativamente el margen financiero que muchas farmacias tienen para mantener abiertas sus cuentas.
En una coyuntura adversa, aseguran que ni las autoridades de Pami Central, ni la industria farmacéutica pueden desconocer el “atraso” y coinciden en que los farmacéuticos “hacen un gran esfuerzo para que a los afiliados de Pami no les falte nada”.
En el medio de este complejo sistema muchas veces queda entrampado el jubilado y pensionado, que espera por su derecho.
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