Por la deuda que mantiene la provincia, cerraron las casitas de la obra del padre Cajade

Por la deuda que mantiene la provincia, cerraron las casitas de la obra del padre Cajade
Las casas de día de la obra del padre Cajade no pudieron iniciar sus actividades debido a la deuda que mantiene el gobierno de la provincia con ellos
Esto significa no solo que 250 chicos no tienen dónde alimentarse, sino que también se pone en juego su educación y, por lo tanto, la continuidad de la asignación universal por hijo que cobran las familias. En diálogo con REALPOLITIK Daniel Cajade, sobrino del sacerdote y encargado de dirigir la obra, dio detalles de la problemática que enfrentan.

A continuación, la entrevista completa.

RP.- ¿Cuáles son las características de las casas de día de la obra del padre Cajade?

Son centros de día que abrieron entre el 97 y el año 2000. Son casas de día que concibió Carlitos Cajade teniendo en cuenta que él había inaugurado un hogar convivencial teniendo en cuenta que los chichos encontraban una alternativa a los institutos de menores en donde sufrían las violaciones de todos sus derechos y después terminaban en las cárceles.

Cuando vio que iban tantos chicos al hogar se dio cuenta que tenía que hacer un trabajo de prevención en los barrios porque si no el problema no tenía nunca fin.

Estos centros comunitarios son comedores pero también tienen una función comunitaria bastante compleja ya que los articulan con las escuelas, con las salitas sanitarias, con otros actores barriales, y están atendidos por una coordinadora y ayudantes que tienen el conocimiento popular del barrio, de las familias, de la idiosincrasia del lugar. Y eso lo mezclan un poco con el aporte que le traen los profesionales del ámbito académico: psicólogos, trabajadores sociales, médicos.

Entonces los chicos van a desayunar y merendar, y ahí tienen apoyo escolar y talleres de deporte, de disciplinas artísticas. Y sobre todo se asegura que el chico pueda tener la dieta balanceada y se le da mucha manija al tema de la escuela.

Las casas de día trabajan con las provincias porque están conveniadas. Nosotros atendemos un sector de la población que la provincia prefiere tercerizar, y por cada chico que va a la casita, la obra del padre Cajade cobra una beca de 15 pesos por día, o sea de 450 pesos por mes, por pibe.

RP.- ¿Cuál es la situación que afrontan?

Contra las prestaciones que le damos nosotros es muy poco, y es un monto que no se actualiza desde el 2009. No solo eso, sino que hasta el día de hoy nos debían cuatro meses, y hoy depositaron noviembre. Nos deben diciembre, enero, febrero y marzo, porque estamos a fin de mes.

La cuestión pasa por el cambio de ministros, que salió Ferré y entró Aparicio. Y uno se fue y no pagó, y el otro se encontró con un despelote tremendo. Nadie se hizo cargo y no solo no pagaron sino que la deuda se fue agrandando. Esto pasa desde julio de 2012.

Además políticamente, nosotros venimos haciendo un reclamo que es anterior a la falta de pago. Es que la provincia reconozca a los trabajadores que van a laburar a las casitas, porque las becas no contemplan quién las pone en práctica. No es algo que se pueda hacer con un voluntariado, porque es algo que sucede todos los días, los chicos van todos los días. Nosotros tenemos una pequeña relación de dependencia con la persona. Entonces se genera este vínculo y la provincia no lo reconoce bajo ninguna figura.

Y la obra no tiene donde sacar plata. Este año todavía no pudimos abrir los centros de día. Están por empezar las clases y los chicos no pudieron ir. Además de la alimentación, nosotros les preparamos una mochila con lo básico, y para nosotros es muy importante estar abierto porque es importante para la escolaridad de los pibes, para la asignación universal por hijo de los padres, para poner en funcionamiento la primera parte del año, que para nosotros es fundamental. Si fallamos ahora, después se hace muy difícil remontar la situación de los pibes a lo largo del año.

Nosotros lo pensamos en función de la verdadera problemática de la familia, no lo vemos como un monto.

RP.- ¿De cuántos chicos estamos hablando?

Las casas de día son tres: la casa de los niños Madre del Pueblo, Chispita y la Casa de los Bebés. Entre estos tres hay 210 chicos, y se sumó la Casa Joven que depende de la secretaría de Niñez. Tiene el mismo problema pero depende de otra persona. En total serían 250 chicos.

RP.- En un caso ideal, ¿cuál sería la cifra que ustedes tendrían que estar cobrando por chico?

Habría que hacer un cálculo inflacionario del 2009 para acá. Pedimos la actualización de ese número, y que salga de la provincia. No hay un número concreto.

Lo que es importante aclarar es que esta problemática se replica a todos los hogares y casas de día de la provincia d Buenos Aires. Nosotros estamos todos en un grupo de trabajo que le hicimos una denuncia en el Contencioso y Administrativo a Daniel Scioli, y como somos la obra del padre Cajade tenemos un poco más de revote en los medios, pero le viene pasando a todas las obras chiquitas.

RP.- ¿Se reunieron con Aparicio?

Sí, y no hizo un pago hoy. Pero nos deben cuatro o cinco meses, y es la deuda que tenemos nosotros también. Eso no nos da margen para solucionar el problema.

RP.- ¿Cómo continúa esta situación?

Por ahora estamos en vísperas de una reunión con el programa de Niñez y Adolescencia de la facultad de Derecho, que nos auspician en el juicio. Y nos vamos a juntar para hacer alguna movilización en el transcurso de la semana.

RP.- ¿Y van a plantear algún encuentro con las autoridades del gobierno?

Con Aparicio viene ágil la cuestión, porque yo lo llamo y me atiende. La cuestión es que no tienen plata. Hace dos años no nos atendía ningún ministro y él entró y en dos semanas no atendió. Pero por más que lo haga, si no tiene nada para decirnos o para pagarnos, no nos sirve.

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