La División Delitos Complejos de la Policía Provincial realizó cuatro allanamientos ordenados por la Justicia tras una intensa labor investigativa en torno a lo que fueron siete robos contra departamentos en edificios céntricos de la ciudad capital. Se recuperaron elementos y se esclarecieron cinco de esos robos, pero la sorpresa fue la identificación de un sujeto de 32 años sobre quien pesa un pedido de captura en Buenos Aires, por un asalto a mano armada.
De esta forma los efectivos policiales llegaron con órdenes de allanamiento a los domicilios de calle Carlos Gardel 645, Alem 4358, Ignacio Rucci 2579 y Perito Moreno 1957, los cuales resultaron positivos en la recuperación de elementos que permitieron esclarecer cinco de los siete robos denunciados.
En ese sentido se incautaron cuatro cámaras fotográficas, dos notebooks, dos tablets IPAD, un teléfono celular, dos planchas de cabello, un telescopio, ocho relojes pulseras y joyería variada, todos elementos coincidentes con los denunciados por los damnificados como sustraídos en los últimos días.
Asimismo en uno de estos domicilios se logró observar un rodado Renault Kangoo, dominio NOV 477, que fuera sindicado como una presencia sospechosa en la escena de cada uno de los robos. Se determinó incluso que este vehículo era utilizado por los ladrones para el trasporte de los elementos sustraídos, por lo que se ordenó el secuestro judicial del automotor.
Finalmente en uno de los allanamientos se logró identificar a Sebastián Eduardo Fernández de 32 años, sujeto que al momento de la verificación de antecedentes, se detectó que tenía un pedido de captura por parte del Juzgado de Garantías Nro. 10 del departamento judicial de Lomas de Zamora, y con intervención del la Fiscalía Nro. 03 de la localidad de Avellaneda, provincia de Buenos Aires.
Este sujeto aparentemente había ingresado a la provincia en los últimos tiempos, y pesa sobre él dicho requerimiento judicial en relación a su posible participación en un asalto a mano armada.
Fernández quedó detenido e incomunicado a disposición del Servicio Penitenciario, a la espera de lo que será seguramente su extradición al distrito judicial que lo reclama.
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