Detienen a 59 policías cariocas por sus relaciones con el narcotráfico

Detienen a 59 policías cariocas por sus relaciones con el narcotráfico
La justicia los acusa de mantener vínculos con el Comando Vermelho, la organización criminal más grande del Brasil: pedían sobornos para liberar traficantes presos o devolver vehículos incautados y hasta negociaban armas.

Las autoridades brasileñas arrestaron a 59 policías acusados de aceptar sobornos a cambio de permitir el tráfico de droga por parte del cartel Vermelho, la banda narco más grande de Río de Janeiro. Además, fueron detenidos once presuntos narcotraficantes. El escándalo produjo el descabezamiento de parte de la cúpula de la Policía Militar regional: el comandante Claudio de Lucas Lima, del batallón 15 de la localidad de Duque de Caxias, fue remplazado por el teniente coronel Mauricio Faria Da Silva.

La detención y purga de las filas policiales, denominada Operación Purificación, fue realizada por la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Río de Janeiro, en asociación con el Ministerio Público y la Policía Federal. Los 70 detenidos, entre policías y narcos, fueron sindicados de favorecer al Comando Vermelho (Comando Rojo), la mayor organización criminal de la región, en los municipios del área metropolitana de Río de Janeiro que forman parte de la llamada Baixada Fluminense.

Los uniformados presos, en su mayoría adscritos al Batallón de Policía Militarizada en la ciudad de Duque de Caxias, serán acusados formalmente por los delitos de asociación para delinquir, tráfico de drogas, asociación con el narcotráfico, corrupción activa, corrupción pasiva y extorsión mediante secuestro.

En relación a la expulsión del comandante Lucas Lima, el coronel Erir Ribeiro, numero uno de la Policia Militar de Río de Janeiro, explicó que fue retirado del cargo por no haber registrado la corrupción dentro del batallón. Afirmó que “por la cantidad de policías envueltos, no estaba ocurriendo la fiscalización necesaria para que eso no suceda. Si él no quiso saber, fue un error”, y aseguró que "no vamos a aceptar más policías corruptos en nuestra corporación".

Los arrestos fueron realizados en una operación que fue ordenada, en primera instancia, por un juzgado penal que se proponía el cumplimiento de 83 órdenes de prisión y 112 órdenes de allanamiento en residencias y oficinas de los acusados. Según el Ministerio Público, una investigación que se extendió por cerca de un año permitió identificar un grupo de policías que secuestraba narcotraficantes y a sus familiares para exigir el pago de elevados rescates. Los agentes corruptos, según la acusación, también retenían vehículos de los narcotraficantes para exigir pagos ilegales por su liberación, negociaban armas y realizaban operaciones de “maquillaje” para reprimir la venta de drogas cuando dejaban de recibir los sobornos acordados.

Los uniformados tenían la responsabilidad de patrullar diferentes favelas de Duque de Caxias, una de las mayores ciudades de la región metropolitana de Río de Janeiro y donde está la comunidad Beira-Mar, de la que procede Fernandinho Beira-Mar, preso desde hace algunos años y señalado como el mayor capo narco de Brasil.

El secretario de Seguridad Pública de Río de Janeiro, José Mariano Beltrame, confirmó el proceso para expulsar a los agentes acusados de la Policía Militarizada”. «

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