Su mujer, golpeada, atacó a la policía y también fue demorada luego de romper el vidrio de una patrulla. Antes del mediodía de este domingo recibió la orden de libertad de parte del fiscal interviniente. Pero se negó a salir de la comisaría de Toay y durante varias horas permaneció por sus propios medios dentro del calabozo.
De acuerdo a lo que pudo saber El Diario de fuentes policiales ligadas a la Seccional Quinta, todo se inició alrdedor de las 2:00 de la madrugada cuando en esa dependencia policial se recibieron varios llamados anónimos de vecinos que alertaban sobre una golpiza a una mujer en un complejo de departamentos de alquiler ubicados entre las calles Saveedra y 9 de Julio. “Nos decían que escuchaban gritar a una mujer y otros que habían visto cómo la había ingresado de los pelos adentro del hogar”, destacó un oficial de servicio.
Una patrulla con dos uniformados llegó hasta el lugar señalado, tocó la puerta en varias ocasiones pero no pudieron constatar la presencia de moradores. Unos 50 minutos después, a las 2:50 horas, nuevamente hubo una sucesión de llamados donde se daba cuenta de la misma situación. Esta vez al lugar llegaron más policías encabezados por el oficial de turno y el jefe de servicio.
“Golpeamos la puerta en varios oportunidades, y nuevamente no contestó nadie...pero cuando nos estábamos yendo escuchamos el pedido de auxilio de la mujer así que derribamos la puerta de entrada al departamento y entramos”, destacó la misma fuente.
Allí se encontraron con el militar, identificado como Carlos Mauro Castro (24), quien intentó resistir infructuosamente el arresto. Y en una de las habitaciones a su pareja, Dayhana Belén Alfonzo (21) “semidesnuda y tapada con una frasada con signos de haber sido golpeada”.
Pero la situación gio un giro sorprendente cuando la policía logró meter a Castro al patrullero. “No sabemos en qué momento la chica se vistió y salió a la calle a evitar que nos llevaramos detenido a su pareja...agredió a varios de los policías y desde adentro de la patrulla (una Ford Ranger, legajo 2743) pateó el parabrisas y lo astilló”, destacó el uniformado que habló con este diario.
La pareja tiene dos hijos, un bebé de meses y otro de 3 años, quienes quedaron al cuidado de los vecinos hasta que llegaron los abuelos maternos desde Santa Rosa. Castro quedó alojado ayer en la Alcaidía local, mientras que Alfonso estuvo demorada varias horas y se le inició una causa judicial por “daño, atentado y resistencia a la autoridad”.
Aunque la situación no terminó tan fácil para los policías. Antes del mediodía, la joven recibió la orden de libertad de parte del fiscal interviniente pero esta no quiso abandonar la comisaría y se acuarteló dentro del calabozo donde estaba alojada. “No quería irse hasta tanto no liberaran a su pareja...hasta que finalmente no le quedó otra y se fue”, contó la misma fuente policial.
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