A 14 años del asesinato de Eduardo Rojas , sus familiares siguen esperando por justicia, ya que nunca hubieron detenidos por el trágico hecho.
Verónica Cardozo, madre de la víctima , señaló que la inacción llevó a que la causa prescriba, pero en este momento están enfocados en que se retomen las tareas de investigación.
Los familiares de Rojas, son uno de los 115 casos que cada viernes piden justicia alrededor de Plaza 9 de Julio .
Rojas de 17 años, en aquel momento, había rendido para ingresar en la Escuela de Suboficiales, y estaba presto a concretar sus estudios, cuando el 4 de julio del año 2000, cerca del Colegio 2 de Abril, fue asesinado por un grupo de personas.
“Mi hijo iba solo y fue atacado por un grupo de por lo menos 15 personas, muchas veces dije quienes eran esas personas, pero la Justicia no hizo nada”, dijo Verónica.
La causa
La causa se inició el día 4 de julio, y si bien estuvo a cargo del juez José Agüero Molina, en los primeros tramos de la investigación, luego pasó a manos de otros magistrados, uno de los cuales se jubiló.
La representación judicial de la familia de Rojas, la tiene el abogado Pablo Ochoa.
“Yo le di a la Justicia cuando hicimos la denuncia, los nombres de los que estaban en ese grupo, sin embargo no hicieron nada”, dijo Cardozo.
Dos de las personas que Verónica Cardozo, nombró, estan todavía prófugos.
“Yo les di los nombres de Alfonso”el gomero”, Carlos F.,Antonio José P. y los hermanos Luis y Miguel D”, destacó la madre de la víctima quien completó los apellidos de todos los acusados.
Todos los señalados actualmente son mayores de edad.
Ahora elevaron un recurso a la Corte de Justicia para que permita la continuidad de la causa.
“A mi hijo quisieron robarle y nunca se encontró ni su cadenita que llevaba en el cuello ni su billetera, o sea que nii siquiera, se requisó la casa de los que yo nombré”, dijo.
Verónica hoy recuerda a su hijo, con un inmenso dolor que se agranda cuando habla de la injusticia, al no tener a los culpables entre rejas.
En este 14 aniversario, se inauguró un mural en el lugar donde fue atacado Rojas, para que se recuerde que espera justicia, y que los culpables siguen sueltos.
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