El predio ocupado por más de 150 familias, en un principio fue desalojado durante un operativo del que participaron más de 250 efectivos policiales, dentro y fuera del lugar, en el que se hizo presente la jueza Mónica Fabre quien dictó la orden judicial.
Los ocupantes fueron encerrados por un vallado y, pese a que el oficio establecía que tenían hasta el mediodía para sacar sus cosas, antes de cumplir ese tiempo se prohibió a los ocupantes que habían salido a comprar comida, puedan ingresar nuevamente.
Los trabajadores de los medios no corrieron una suerte distinta, pues también debían ver los hechos que ocurrían dentro del predio desde lejos. Apenas se acercaban los policías formaban un cerrojo. "Fue por seguridad porque se estaban armando con palos y piedras", dijo el vicegobernador Andrés Zottos, tras hacer las consultas al ministro de Seguridad, Eduardo Sylvester. Sin embargo, algunos periodistas fueron golpeados por la Policía durante la represión.
Antes del final anunciado, una joven de 18 años embarazada tuvo que ser socorrida por una ambulancia tras denunciar que un policía le había pegado un codazo en el abdomen. En el certificado expedido desde el Materno Infantil indicaba que la mujer había sido asistida por traumatismos.
También se denunció que se había golpeado a otra mujer. Mientras, y adelantándose a como podía terminar todo, el desesperado pedido de los vecinos que conforman el asentamiento era por una ambulancia para que se quede en el lugar. Mujeres desmayadas, niños que lloraban fue el panorama que se presentó a partir de las 12.35 cuando estaba presente en el lugar la jueza Correccional y de Garantías Nro. 2, interinamente a cargo de Mónica Fabre, para llevar adelante la orden que había sido ordenada en las primeras horas de la mañana, para que el predio quedara libre.
Caballería, Infantería, Bomberos, y efectivos del Grupo de Operaciones de Alto Riesgo, GOPAR, ingresaron a la zona de las carpas donde los policías comenzaron a desarmarlas. A partir de allí la situación comenzó a complicarse entre policías y asentados, que estaban tanto dentro del predio como fuera, piedras, palos, gente que queriendo ver qué pasaba con sus familiares en el predio, trataron de arremeter contra las vallas.
Ahí se dieron empujones, balas de goma, y todo tipo de ataques entre uno y otro lado.
El predio tras 35 minutos de operativo quedó libre de carpas, sin embargo un grupo de personas permanecen al costado de las tierras, a la espera de una solución, mientras una fuerte custodia policial está allí apostada. El resultado del operativo fueron cuatro detenidos, dos mujeres embarazadas que debieron ser trasladadas al Materno Infantil, heridos con cortes varios, además de impacto de balas de goma, en miembros superiores, inferiores y espaldas. Por otra parte la Policía informó que seis mujeres de la fuerza sufrieron contusiones varias y politraumatismos de consideración.
Corte de ruta
Finalizado el desalojo del predio vecinos del asentamiento, cortaron la intersección de avenidas Patrón Costas y Constitución en reclamo por los detenidos.
Nelly Aparicio, dijo que tras recibir varios golpes decidieron a las 15:30 terminar con el corte. “La Policía nos corrió y como no queríamos más problemas nos retiramos, pero nuestra lucha por un techo sigue”, dijo.


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