Un joven presentaba síntomas compatibles con la enfermedad el miércoles pasado, motivo por el que fue internado y le tomaron muestras.
Paralelamente, se efectuó de inmediato un operativo de bloqueo sanitario en los barrios San Esteban y San Roque, así como también en la terminal de ómnibus local y sus alrededores.
Según reveló la Dra. Mariela Ripoll a EL LIBERAL, el miércoles último “se presentó en los consultorios externos un joven con síntomas compatibles con el dengue”.
Como presentaba cefalea, dolor detrás de los ojos y fiebre superior a los 38º “quedó internado en observación, porque era necesario tomar muestras para que se analizase si era portador de la enfermedad y además estaba deshidratado”.
El hombre, que vive en Nueva Esperanza y que no viajó fuera de la ciudad en los días previos, permaneció internado durante dos días. El viernes recibió el alta médica y hoy se le tomará una nueva muestra sanguínea, tal como lo dispone el protocolo establecido por la Organización Panamericana de la Salud.
En el marco de las medidas preventivas para evitar la posible propagación del mal en la ciudad, personal del programa de Atención Primaria de la Salud, agentes sanitarios y del municipio concretaron un operativo de bloqueo entomológico.
En la práctica, consistió en la fumigación de las viviendas de los barrios mencionados; en la destrucción de criaderos de mosquitos; el levantamiento de índice larval (recolección de larvas); la aplicación de larvicidas y la búsqueda de personas con estados febriles.
Todas estas medidas se efectuaron en la manzana donde vive el paciente sospechado, en el barrio San Roque y en las colindantes.
En el desarrollo del operativo, agentes sanitarios visitaron a los vecinos para informarles de la situación, detectar posibles cuadros febriles y recordarles las principales medidas de prevención.
Además, se efectuó el descacharreo de las viviendas, obligando a sus moradores a deshacerse de todos los elementos y recipientes que acumulan agua y que pueden servir como criaderos del mosquito vector, el Aedes aegypti.
De los domicilios se retiraron botellas viejas, floreros, tarros y neumáticos en desuso, entre otros objetos.
Asimismo, se entregaron a los habitantes de los complejos habitacionales citados cremas pulseras repelentes de mosquitos.
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