Según altas fuentes policiales, la familia que se dirigía a Lincoln llevaba una fuerte suma de dinero debajo de uno de los asientos de la VW Amarok. La suma fue confirmada más tarde por la intendenta Rosso. Sin embargo, las víctimas se contradijeron ante el motivo de su viaje. Además, se supo que el joven de 13 años fue asesinado adentro del vehículo.
Fuentes policiales le confirmaron a EL CIVISMO Digital que la familia de bolivianos, radicada en la provincia de Santa Cruz, venía de Villa Celina con una fuerte suma de dinero debajo de uno de los asientos. Ante la consulta de los investigadores del caso, uno de las víctimas dijo que se dirigían a Lincoln para ver una obra en construcción. Sin embargo, otro sostuvo que iban a comprar un auto. Por eso, no está claro aún uno de los puntos clave de la investigación.
Además, sostuvieron que no fue un “robo al voleo” sino que el Nissan Tida blanco, en el que se trasladaba la banda de delincuentes, venía siguiendo a la camioneta Amarok azul. Al parecer, la camioneta se perdió al llegar a la rotonda de Gaona y Libertad, y se metieron en el barrio Zapiola. Allí tomaron hasta la calle Belgrano y se encaminaron nuevamente hacia el Acceso Oeste. En ese trayecto, la policía comprobó que el Tida los venía siguiendo, gracias a las imágenes grabadas por el COM (Centro de Operaciones Municipales). 200 metros antes de retomar por la autopista, los delincuentes interceptaron a la familia y los tomaron como rehenes.
En su escape, uno de los secuestrados, Roberto Quispe, de 45 años, se tiró del auto cerca del peaje de Luján para pedir ayuda. Sin embargo, los delincuentes continuaron con su huída. Según las hipótesis que manejan los investigadores, el joven de 13 años comenzó a pelear adentro de la Amarok con los delincuentes. En el forcejeo, uno de los delincuentes le disparó en el pecho, produciéndole la muerte. Los delincuentes arrojaron su cuerpo en la ruta 28, a la altura del destacamento policial de Marabo, en General Rodríguez. José Luis Quispe fue trasladado al Hospital de la vecina ciudad, aunque llegó sin vida.
Por su parte, la policía local desmintió las versiones de un tiroteo entre delincuentes y efectivos, a la vez que aclaró que el secuestro no se produjo en el centro de la ciudad, tal como marcaron algunos medios nacionales.

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