Los delincuentes ingresaron mientras no se encontraba nadie y removieron hasta el último rincón. Se llevaron una gran cantidad de bienes personales.
Mientras la familia no se encontraba, delincuentes ingresaron el domingo por la noche a una casa ubicada en la calle Ituzaingó a la altura 900 y la desvalijaron por completo.
Los ladrones entraron desde el fondo de la vivienda, forzaron la reja, rompieron dos puertas que estaban cerradas con llave, burlaron la alarma y removieron hasta el último rincón.
Utilizaron valijas y bolsos para llevarse televisores, consolas de videojuegos, computadoras, cámaras de foto y dinero en efectivo.
En teoría, nadie escuchó sonar el sistema de seguridad ni ruidos extraños dentro del hogar. Tampoco percibieron movimientos.
Hace algunos días atrás, un vecino sufrió un hurto muy similar, por lo que los integrantes de la zona temen por su seguridad.
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