En todo el país, 53 niños sin cobertura social ya recibieron implantes cocleares que les permiten desarrollar el lenguaje.
‘Escuchar es la puerta por la que se accede a la comunicación, al entendimiento, a la posibilidad de descubrir y aprender. Por eso cada uno de estos 53 chiquitos que ahora pueden oír están rehabilitándose, superando sus dificultades, y en los próximos días muchos comenzarán las clases en escuelas convencionales, integrándose a la dinámica educativa junto a chicos que no tuvieron esos escollos’, dijo el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur.
‘Este es otro ejemplo de la Argentina que incluye y brinda posibilidades a partir de un Estado que acompaña y estimula, porque la equidad por la que trabajamos significa que los que más dificultades tienen sean apoyados en la construcción de su futuro personal y colectivo’, señaló el funcionario. A través del Programa de Hipoacusia, que fue creado en 2010 por instrucción de Manzur, 281 niños pudieron acceder a audífonos adecuados para su dificultad auditiva y hay otros 35 chicos candidatos a implante coclear con fecha quirúrgica otorgada.
Un derecho
Esto es posible a raíz de que en 2011 el Gobierno nacional estableció el derecho de todo recién nacido a que se estudie tempranamente su capacidad auditiva y, de ser necesario, se le brinde tratamiento en forma oportuna. A partir de la reglamentación de la Ley de Hipoacusia (25.415), firmada por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, el Estado garantiza la detección temprana y el tratamiento adecuado de la hipoacusia infantil con el fin de promover el desarrollo del lenguaje y la integración social en los niños que la sufren.


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