La mandataria resaltó que puede haber desarrollo en la provincia pese a que su mandato es de signo político diferente respecto del Gobierno nacional. Se diferenció de sus antecesores por los logros de gestión.
La mandataria sostuvo ante un nutrido auditorio que su gestión aborda a la infraestructura básica y el desarrollo de viviendas “desde una perspectiva de derechos ciudadanos”, los que se ven lesionados cuando la “crisis dirigencial que deviene en institucional aleja a los ciudadanos de esos derechos por falta de gestión de sus autoridades”, señaló refiriéndose a sus antecesores en el gobierno provincial.
En esa línea, dijo que “en mi provincia las crisis institucionales fueron un impedimento para el cumplimiento de estos derechos ciudadanos, alejando a los ciudadanos de acceder a esos derechos que son la razón de ser del Estado”.
“Pertenezco a un signo político de distinto del gobierno nacional. No soy aliada partidaria del kirchnerismo pero creo profundamente en la legitimidad pública que cada uno de los dirigentes políticos tenemos a la hora de ganar una elección, y en las relaciones institucionales que pueden crearse desde esa perspectiva”, enfatizó.
La gobernadora recordó que “asumimos la provincia un mes antes en 2007 ganando con el 52% de los votos en el año 2007, que tenía 500 afiliados, no todos cuadros políticos, sin organizaciones ni aparatos para sostener una situación de crisis muy grande, con la paciencia de la gente agotada y un Estado que no cumplía siquiera con el rol fundamental de brindar salud ni educación en condiciones, mucho menos vivienda e infraestructura”.
En esa línea, recordó que “los presupuestos provinciales son absolutamente acotados y a lo largo de los años, en la mayoría de las provincias argentinas, el empleo público ofició como un amortiguador de las crisis sociales, dejando al Estado en el lugar de dador de empleo o dador de sueldos, lo que sería otra discusión”.
Ríos destacó a José Estabillo como “el último gobernador” de Tierra del Fuego que “apostó a un desarrollo claro en infraestructura” y mencionó la construcción de “puertos, escuelas, hospitales y viviendas”, lo que generó el agradecimiento público del ex mandatario.
Recordó que desde entonces que en Tierra del Fuego se prometió un plan de viviendas en 2002 y que “en 2007 no tenía absolutamente nada”, mencionó un Plan Federal de Viviendas iniciado en 2003, con modificaciones en 2005, y que el gobernador saliente “prometió entregar antes de irse, pero no previó la infraestructura básica”.
“La gente no sabía que las casas estaban armadas y no tenían gas, ni cloacas, ni agua; era muy difícil explicarle a 1.017 adjudicatarios que esas casas eran sólo cáscaras vacías y que una infraestructura básica requiere de financiamiento y que no había tiempo, con las vedas invernales que tenemos en Patagonia”, remarcó, y planteó que “para muchos de ustedes el número puede significar nada, pero en Tierra del Fuego era una bomba de tiempo”.
También mencionó “otras demoras históricas en materia de infraestructura” como la ampliación del Hospital de Río Grande ”demorada 15 años”, la obra del puerto de Río Grande “con un lucro cesante de 10 años y un juicio millonario determinado sobre la provincia”, las obras del puerto de Ushuaia y del hospital de Ushuaia “judicializadas”, las viviendas de Río Pipo en Ushuaia “entregadas sin gas” y frente a ello, los representantes de Camuzzi Gas del Sur diciendo que “no iba a poder entregar una sola vivienda porque los gasoductos están colapsados ya que desde los años 80 no se hacen inversiones”.
“La verdad que la crisis entre los dirigentes políticos de Tierra del Fuego lo que había hecho era perder un tiempo precioso y ninguno de los planes y programas había sido gestionado en el gobierno nacional”, enfatizó Ríos al referirse al estado de situación en que encontró el área de infraestructura.
En tanto, fustigó que “ninguno de los expedientes de recursos federales al que tenemos acceso todas las provincias habían sido gestionados por los dirigentes de mi provincia”. Y sentenció: “Represento a una provincia donde la demora en el desarrollo de obras de infraestructura ha sido de por lo menos una década y media pese a tener una tasa de crecimiento poblacional 6,5 veces superior a la media nacional”.
Logros
Ante ese panorama de herencia recibida Ríos destacó que “como un mecanismo de relojería fuimos desactivando cada uno de estos grandes conflictos, estamos entregando las 1.017 viviendas que pensábamos que nunca íbamos a poder entregar, ofreciendo 1.000 más, y empezamos con urbanizaciones de 79 hectáreas”, por lo que “estamos concluyendo nuestro primer mandato con 200 hectáreas urbanizadas en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin”.
En tanto, analizó que “venimos de una historia provincial donde las obras públicas tuvieron más que ver con impulsos que con la planificación, necesitamos legitimar la planificación, por eso reunimos, por primera vez en 16 años, al Consejo Económico y Social, la herramienta constitucional que permite a distintos sectores de la sociedad determinar el desarrollo estratégico y las obras a las que debe apuntar la provincia”.
En tanto, sostuvo que estas obras se van a financiar con lo que mencionó como un logro de su gestión, la industrialización en la Provincia del gas de regalías, ya que “con este convenio aprobado por la Legislatura iniciamos un camino de recuperación de una iniciativa que llevaba 11 años demorada, que crea fondos específicos para la creación de infraestructura básica para la provincia, generando nuevos empleos genuinos”.
Finalmente, la mandataria provincial enumeró como nuevas fuentes de recursos el crédito otorgado por el Fondo Fiduciario de Infraestructura Regional y la creación junto al Gobierno nacional del Fideicomiso Austral, cuyos recursos se destinarán a la financiación de obras de infraestructura.

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