El departamento no tiene el servicio y los trabajos estaban parados por falta de pago. Hubo acuerdo y aseguran que estará lista a fines de octubre.
Santa Rosa no tiene cloacas en ningún distritos y el reclamo por ese servicio, encabeza la lista de demandas de los vecinos desde hace más de cinco años, cuando la provincia hizo el primer anuncio concreto de realizar la obra en la villa cabecera.
Tras aquella promesa inicial, la gente tuvo que esperar hasta 2013 para que, con un presupuesto de 17 millones de pesos, efectivamente arrancaran los trabajos, aunque a los pocos meses, la falta de pagos a la empresa constructora terminó paralizando el proyecto y dejó la tarea a mitad de camino, con una planta de tratamiento de líquidos casi lista, pero con el tendido de la red de caños por las calles del pueblo sin terminar.
Durante 2015 prácticamente no hubo avances y ahora, tras un acuerdo entre el nuevo gobierno provincial y la constructora, los trabajos se retomarán: "El plazo de finalización acordado es el 30 de octubre y creemos que esta vez no habrá inconveniente, ya que se el pago de la deuda se resolvió con bonos del gobierno", explicó Walter Fredes, secretario de Gobierno de Santa Rosa y uno de los funcionarios que ha seguido de cerca las negociaciones.
La planta de tratamiento de los líquidos cloacales se construyó en 2014, mientras los pagos del gobierno provincial bajaban sin problemas y la empresa, Laugero Construcciones, trabajaba a buen ritmo. La planta está frente a calle Las Coloradas, a unos dos kilómetros al norte de la ruta 7, en un campo de 20 hectáreas que la comuna compró en épocas del intendente Sergio Salgado.
Allí, se levanta la planta de bombeo y las cuatro piletas de decantación, una obra que está prácticamente lista y que una vez en funcionamiento, entregará aguas claras que se destinarán al riego.
"La deuda que dejó el gobierno de Francisco Pérez con la empresa se saldará con bonos de la provincia; eso está acordado y Laugero presentó un plan de obras, con finalización el 30 de octubre que incluye terminar la red de cañerías de la villa cabecera y la conexión con la planta de tratamiento, a través de la ruta 7", explicó Norma Trigo, presidente del Concejo a cargo de la intendencia.
La red de cañerías por las calles del pueblo está lista en sus dos primeras etapas y ya alcanza zonas claves como la del hospital Raffo; queda pendiente la tercera, que incluye toda la zona oeste del casco urbano, entre ella el centro cívico, la comisaría y la escuela Pringles, por mencionar algunas entidades de relevancia. "La empresa dice que ya tiene los caños comprados y en estos días comenzará con los trabajos", agregó Fredes.
Pero más allá de esa tercera etapa de la red cloacal, queda una obra en la misma ruta 7, que debe conectar por debajo del camino, a la red de la villa cabecera con el caño que lleva hasta la planta de tratamiento. Ese trabajo precisa de un estudio técnico extra, ya que además de sortear la ruta, el nuevo caño debe evitar el gasoducto que viaja por esa zona.
"Esa obra ha quedado para el final porque para maniobrar el gasoducto, es necesario bajar la presión, algo que recién se podría hacer a fines de setiembre cuando baje la demanda", explicó Fredes.
Una vez lista la red y enlazada por debajo de la ruta 7 con la planta, los vecinos podrán conectarse. Se trata de una obra que en la villa cabecera beneficiará a unas 4.000 personas.
Finalmente, hay que recordar que llevar las cloacas a La Dormida y Las Catitas implica, dadas las distancias, la construcción de una planta de tratamiento para cada distrito, por lo que son obras que deberán seguir esperando hasta contar con presupuesto.

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