Después del récord de lluvias, la falta de agua comienza a afectar los cultivos

Después del récord de lluvias, la falta de agua comienza a afectar los cultivos
Según el INTA, grandes zonas cultivables de la provincia se ven afectadas por la sequía. Advierten que de no producirse algunas precipitaciones en los próximos días, se estaría ante el enero más seco de la historia. En Olavarría, el registro de lluvias del mes hasta el momento no superó los 4.1 milímetros.
A menos de 20 días de haber transitado por el año más húmedo de las últimas décadas, grandes zonas cultivables de la Provincia se ven ahora afectadas por la falta de agua, y especialistas ya advierten que, de no producirse algunas precipitaciones en los próximos días, se estaría ante el enero más seco de la historia.

Según los registros del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en los primeros 15 días de enero cayeron entre 2 y 20 milímetros de agua en las diferentes regiones de la provincia de Buenos Aires, siendo la más castigada el centro y noroeste, donde los registros no superaron los 5 milímetros en la primera quincena del año. Los números del Servicio Meteorológico local indican que en Olavarría, hasta el momento la lluvia no superó los 4,1 milímetros.

El organismo indicó que “muchos cultivos de verano se encuentran en la etapa reproductiva, con máximos requerimientos de agua” y aunque aclaró que “en varias áreas parte de esta demanda puede ser satisfecha a través de las reservas de humedad del suelo”, el único inconveniente es que “el horizonte superior del suelo tenga una humedad muy ajustada por la ausencia de precipitaciones y eso podría ser un factor limitante”.

Al respecto, el ingeniero del INTA Antonio Martín, aseguró que “en soja también la falta de lluvias y altas temperaturas de los últimos días podrían ocasionar algunos perjuicios productivos, sobre todo en los cultivos que se encuentran en plena floración y en formación de vainas, provocando aborto de flores y de vainas pequeñas”.

Es que, pese a las reservas de agua que dejó el último año, las altas temperaturas produce una evaporación prematura, evitando que los cultivos pueda aprovecharla correctamente. Esto puede generar, según Martín, “la muerte prematura de hojas basales y hasta el tercio inferior de la planta, por altas temperaturas y déficit de nitrógeno, producto del lavado de suelos”.

Por último, señaló que la media de precipitaciones en enero oscila en la provincia entre 25 y 125 milímetros, por lo que las condiciones actuales pueden ser perjudiciales para los cultivos.

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