En enero de 1999 fue hallada asesinada a balazos y calcinada una pareja en la localidad de Achiras. Desde mañana juzgan al hermano de una de las víctimas. Creen que el doble asesinato fue por dinero.
Mañana martes será un día de peso en los Tribunales de Río Cuarto: comenzará a ser juzgado un hombre por un doble crimen ocurrido en enero de 1999 en el sur provincial, y que tuvo amplia repercusión por la saña con que se cometió: después de balear a las víctimas (marido y mujer), llevaron los cuerpos hasta un campo en Achiras y los calcinaron.
Se trata del crimen del cordobés Jesús Jacinto Leiva y su esposa norteamericana Dianne Semidey. El único imputado es Jorge Juan Leiva, hermano del hombre, quien fue detenido luego del testimonio de una hijastra cuando estaba por prescribir la causa y ahora afrontará el proceso con jurados populares.
De acuerdo con la investigación de la Justicia de Río Cuarto, al menos cinco personas estuvieron involucradas en el doble homicidio, aunque sólo Jorge Leiva será juzgado ya que su esposa está prófuga, otras dos mujeres sospechadas se fueron a Chile y el presunto autor de los disparos ya habría fallecido.
Según la acusación, Leiva habría planeado los asesinatos y luego se habría encargado personalmente de trasladar los cuerpos y prenderles fuego. Es lo que tratará de dilucidarse en el juicio por un episodio que tuvo repercusión internacional.
Lo ocurrido se descubrió pasado algún tiempo, cuando la embajada de Estados Unidos emitió un alerta solicitando datos sobre el paradero de la ciudadana oriunda de New Jersey que poco antes se había instalado en Río Cuarto junto con su marido, donde abrieron un restaurante.
Leiva y Semidey se habían conocido años atrás en Estados Unidos, y pasado un tiempo decidieron vivir en la Argentina. Ya en la ciudad del sur cordobés, se encargaron del restaurante ubicado en la calle Irigoyen.
La acusación judicial determinó que Jorge Leiva y su esposa, María Cristina Gutiérrez, habrían planeado asesinar a la pareja para quedarse con su dinero, y para ello acudieron a la ayuda de tres personas más (dos mujeres y un hombre).
Los cómplices invitaron a la futura pareja víctima a tomar mates. En eso estaban cuando uno de los cómplices (un hombre llamado Gustavo Gallego, quien ya falleció) mató a Jesús Leiva de un disparo. La esposa de éste intentó escapar y también fue ejecutada.
La Justicia cree que Gallego y Jorge Leiva llevaron luego los cuerpos a Achiras y los calcinaron. Debieron practicarse peritajes odontológicos y de ADN para identificarlos.
Los años pasaron y la causa estuvo a punto de prescribir, hasta que a mediados de 2013 la hija de Cristina Gutiérrez (hijastra de Jorge Leiva), quien fue testigo del doble crimen, dio datos a la Justicia y permitió la "reapertura" del caso.
Como Gallego falleció, Gutiérrez huyó con rumbo desconocido y los dos cómplices restantes estarían en Chile, el peso del juicio caerá a partir de mañana sobre Jorge Leiva, hermano de una víctima y cuñado de la otra.
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