Desde la ruta, era imposible visibilizar el automóvil, que se internó más de 10 metros en un espeso juncal.
El episodio tuvo lugar a la altura del kilómetro 259 cuando, según el relato de un testigo presencial, el automóvil marca Renault Megane en el que viajaba el matrimonio se despistó a la salida de una curva, atravesó la cinta asfáltica hacia la banquina contraria al sentido de circulación donde volcó. El auto, en su alocada carrera fuera de control, penetró en el espeso juncal que bordea la ruta y se detuvo al llegar a la cuneta donde todavía hay agua producto de las últimas inundaciones.
Los Bomberos Voluntarios de Bolívar se movilizaron hacia el lugar del siniestro, pero por razones de proximidad antes llegaron los pertenecientes al Cuartel de General Alvear, desde donde también salieron ambulancias del servicio de Guardia del nosocomio y personal policial de esa ciudad, distante 126 kilómetros de Bolívar.
Al arribar al lugar, los servidores públicos encontraron al matrimonio sin graves heridas, que ya estaba siendo auxiliado por un automovilista que viajaba a pocos metros y en el mismo sentido y que fue el testigo presencial del accidente.
A juzgar por sus apreciaciones, el conductor del automóvil siniestrado, Alejandro Romeo, de 43 años, intentó esquivar una nutria que cruzó la ruta y ese habría sido el motivo de la pérdida de control, que generó el despiste y las ulteriores consecuencias.
El matrimonio, que fue trasladado al hospital alvearense, viajaba con tres perros uno de los cuales, ya levantado el operativo policial dispuesto en el lugar, no había podido ser localizado en la espesura del juncal donde se supone que cayó.
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