Desigualdad de las mujeres basada en patrones culturales

Desigualdad de las mujeres basada en patrones culturales
La letrada participa de la Alianza Nacional de Abogadas por el Derecho de las Mujeres, y en Salta del Foro de Mujeres por la Igualdad de Oportunidades.
En la sesión especial del Concejo Deliberante la abogada se refirió a la permanencia de la desigualdad laboral asegurando que las mujeres ganan menos por la misma tarea, y que suelen tener mayor dificultad para acceder a áreas de ciencia, académicas o profesiones prestigiosas como la industria, sector donde ocuparían el 19 % de los empleos, mientras en servicios cubren el 70 %.

Se presentó como una abogada feminista y analizó el rol de la mujer actual en la Banca 13 ¿Cómo fue el abordaje?

- Siempre digo que soy una abogada feminista porque me interesa promover una agenda de las mujeres. Lo que hice fue un repaso de las situaciones de discriminación y de segregación que existen hacia la mujer y que se profundizan en las sociedades del Norte con esta cuestión del tradicionalismo, que es simplemente una resistencia al cambio y una cuestión de perpetuar este esquema de dominación y de predominio que tienen los varones sobre las mujeres. Esta cuestión es la que tenemos que empezar a cambiar, las mujeres tenemos que impugnar por ejemplo esto de que somos las únicas responsables del trabajo doméstico, las únicas que tenemos que llevar adelante el cuidado de los hijos, de las hijas, de las personas enfermas, de la tercera edad. Mientras este patrón cultural no sea deconstruido las mujeres no vamos a ser capaces de alcanzar esa igualdad, esa paridad que tanto proclama todo el mundo sobre todo cuando se conmemora el Día de la Mujer.

¿En el caso de la mujer jujeña, cómo analiza su situación actual?

-Hay varios datos sobre la sociedad jujeña, uno de ellos es que la sociedad que más se resistió a imponer el cupo, a esta acción afirmativa de la Ley de Cupo del 30 % de las mujeres dentro de los órganos democráticos. Hace poco escuchaba a un legislador decir que se debería aumentar el cupo al 50 % porque las mujeres somos el 50 % de la población, y si se descuidan somos un poco más. Lo que quiero decir es que tenemos que lograr una paridad, también por ejemplo en la cuestión de la representación que es notoria. Estuve hablando en el Concejo Deliberante en donde la mujer está sub-representada, también sé que está sub-representada en las comisiones parlamentarias, entonces se trata de revertir todas estas cuestiones para lograr la famosa igualdad.

Dijo que existe esta desigualdad muy preponderantemente en lo laboral…

-Sí, en el sector público existe esta desigualdad, y en lo laboral es muy claro, las cifras del Indec así como de distintas organizaciones no gubernamentales que trabajan en los derechos de las mujeres, marcan que los hombres están ganando un 36 % más que las mujeres en la misma tarea. No hay que olvidarse tampoco de los territorios ocupacionales, los hombres están destinados a tareas donde se gana, o los sueldos son mucho mejores o de mayor estabilidad laboral que el de las mujeres. Por ejemplo, en el área de la industria que es mayoritariamente masculina se ganan muchos mejores sueldos que en el área de servicios donde se gana muy poco y es allí donde la mujer es mayoría. Hay varios patrones culturales que hay que desarmar en la cuestión privada también.

¿La educación es importante?

-Yo creo que la clave está justamente en la educación. Mientras la igualdad no sea enseñada en las escuelas públicas y privadas es muy difícil que alcancemos este ideal, esta igualdad real por sobre la igualdad formal. La igualdad formal ya la hemos alcanzado a través de las leyes, los tratados internacionales, de los pactos y de los programas que están promoviendo la igualdad de oportunidades. Pero de todas maneras estamos muy lejos de alcanzar la igualdad real.

También se refirió al tema de trata, ¿cuál fue el enfoque?

-Sí, es un tema que conocen mucho las mujeres de la ONG “Juanita Moro”, lo están trabajando muy bien en la ciudad de Jujuy. Las mujeres acá son víctimas de trata que es otra variante más de la cuestión de discriminación de la mujer. También se trabaja en la violencia contra la mujer. No olvidemos que las últimas cifras nos dicen que en la Argentina muere una mujer cada 30 horas, es un informe reciente de la Casa del Encuentro. El tema del femicidio es preocupante, alarmante, un 15 % más en el año 2013 que en el 2012 y sobre todo en las provincias del Norte.

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