Desesperación y final feliz en la búsqueda de un niño de 10 años perdido en KM 3

Desesperación y final feliz en la búsqueda de un niño de 10 años perdido en KM 3

Tras una larga hora de búsqueda de familiares y vecinos, la aparición de un desesperado padre en la guardia de la Comisaría Distrito Mosconi de KM 3 dio pie a un generoso y solidario despliegue policial: Damián, un niño de cabello rubio hasta los hombros, delgado y de estatura alta para su edad, se había perdido pasadas las 19 mientras jugaba en inmediaciones de la Escuela 2 y la calle Gregorio Mayo. Muy cerca de allí se encuentra el Centro de Instrucción de la Policía del Chubut y mientras se acercaban móviles policiales de cuadrículas, también salían a la búsqueda aspirantes e instructores de dicho centro policial y también bomberos voluntarios del Destacamento 3.

“Nosotros nos vamos a fijar en el Estadio Municipal, es posible que haya ido a jugar allí o bien en las inmediaciones” decían los ocupantes de un patrullero, mientras otros buscaban por la ladera del cerro Hermitte. Todo esto sin contar la desesperación lógica de los familiares que buscaban por todos los alrededores y preguntaban a vecinos que también se sumaban. Se iba la tarde lentamente y estaba dando lugar a las primeras sombras que antecedían a la noche y acrecentaba aún más la preocupación. “Es rubiecito, pelo lacio hasta los hombros, viste remera, tiene dificultades para expresarse...” eran las características físicas y vestimenta que pasaban de Damián. 

De pronto, un llamado desde un punto mucho más alejado al que buscaban, daba cuenta de la aparición de un menor de similares características, pero en una zona de chacras situado a la vera del camino “Roque González”, entre el barrio Saavedra y una conocida panificadora. Una zona arbolada pero con peligrosos pozos en la ladera de otro cerro. Hacía allí se dirigieron prestos dos móviles policiales y una motocicleta en la cual se desplazaba un bombero voluntario. 

Rubén y su esposa Anabelia son propietarios de un arbolado predio donde crían animales y tienen pequeñas plantaciones de verduras. “De pronto escuchamos que cacareaban las gallinas y nos encontramos con este nene que jugaba con ellas en el gallinero, se notaba que andaba perdido, no entendemos cómo pudo llegar, pero ahí estaba...” señalarían Rubén y Anabelia que enseguida llamaron a la policía, pero desconocían la frenética y desesperada búsqueda del menor.

Se avisó telefónicamente al padre que lo trasladaban a la Comisaría de Km. 3 y que pasara por el que se encontraba en perfectas condiciones. Los funcionarios y demás colaboradores emprendieron la retirada a continuar con sus tareas habituales, ya anochecía y no eran pocos los que pensaban qué hubiera pasado y los agarraba la noche y no tenían noticias de Damián; por suerte no fue así.

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