Lo que fue prácticamente una “revolución” en las costumbres de cobro en la ciudad de Junín, hace poco más de una década, impactando en la vida cotidiana, generando hasta un cambio cultural en el pago ya que el vecino se encontraba con un sistema que se acercaba a su domicilio y con amplios horarios, hoy está en crisis.
Dos Reis afirmó que “la gente debe saber que el sistema de cobranza de facturas es un servicio a la comunidad. No es un negocio para la institución. Los costos que genera el armado del sistema lleva mucha gente y el valor del mismo va incrementándose en forma más acelerada que el aumento del canon que nos abona Provincia Pagos, del Grupo Banco Provincia”.
“El sistema está en alerta porque no va más. El costo que se debe afrontar actualmente hace que no se pueda prestar más el servicio porque no es rentable”, aseveró dos Reis a este diario.
Por su parte, Mauro Giaccone, presidente de Pronto Pago S.A., dijo a LA VERDAD que “el servicio de cobranza como el nuestro, llegó al mercado a cambiar el modelo tradicional de pago de impuestos y servicios. Cualquier persona que haga memoria recordará, hace diez o quince años atrás, las largas colas en los bancos”.
Afirmó que “no fue un cambio de un día para el otro, sino un proceso en el cual la gente se fue adaptando, confiando en el sistema hasta que hoy en día el servicio está implantado totalmente como principal alternativa de cobranza, tanto el nuestro como el resto de las empresas que prestan servicio similares y entre todas tenemos al menos, el 89-90 por ciento de las transacciones que se realizan por cobranza de impuestos y servicios”.
Agregó que “durante estos diez años el servicio se prestó de una forma pero hoy en día los problemas de rentabilidad que ponen en riesgo el sistema, llevan a que tengamos que hacer el cambio de modalidad que estamos implementando”.
Reconoció que el servicio está en serio riesgo. “Existe una situación alarmante a nivel de rentabilidad que es lo básico que necesita cualquier empresa para prestar el servicio. Cuando decimos rentabilidad, no decimos tener una utilidad mayor a la que corresponde, sino ingresos suficientes para compensar todos los costos que existen en el proceso, como corresponde y a su vez, como cualquier empresa, tener una ganancia adecuada a los riesgos que asume”.
Receptividad
A manera de balance, el presidente de Pronto Pago, dijo que a una semana de haberse implementando el cobro de dos pesos por comprobante, ya se están recolectando opiniones de las partes intervinientes en el sistema.
Giaccone mencionó que “hubo repercusiones positivas de gente que entiende la situación y a pesar de que es una medida antipática, con gusto abonan a cambio de la comodidad que presta el servicio. Otro grupo de usuarios, que si bien no está conforme con el cobro del adicional, están de acuerdo en que si es necesario para que la actividad siga, lo abonan y un tercer grupo, por suerte reducido, no está de acuerdo, decidiendo no pagar las facturas por nuestra empresa y seguramente optará por alguna otra modalidad de pago”.
La mayoría de los usuarios optaron por seguir con el servicio de Pronto Pago porque “entienden que es un cambio y se debe abonar un adicional extra que antes no se pedía, pero también comprenden que estamos hablando de dos pesos por comprobante. Generalmente, en promedio, no se supera las tres o cuatro facturas por mes, por lo que estamos hablando de 6, 4 u 8 pesos que no es un costo tan importante, pero sí fundamental para la continuidad del servicio”, expresó el directivo de la empresa.
Explicó que la suma adicional sirve para “compensar a los diferentes actores que existen en la cadena de cobranza. No solamente se trata de asumir de mejor forma los costos de la empresa y obtener una rentabilidad asociada, sino también se traslada parte importante de este ingreso extra a las bocas de cobro que también están junto a los usuarios y tienen todo el derecho de percibir un ingreso por ese servicio que prestan”.
Advirtió Giaccone que “si no podemos seguir en el mercado ni nosotros, ni entidades como Comercio e Industria o empresas similares, estaríamos retrocediendo once o doce años y se trasladará a los bancos una demanda que no están en condiciones de afrontar”. “No creo que exista estructura para atender el volumen de gente que circula habitualmente en las entidades de cobro como la nuestra”, afirmó.
Aseveró que los dos pesos fijados “nos permiten mantener el servicio correctamente sin necesidad de ir variando ese ingreso adicional mes a mes. Esa cifra da el oxígeno que el sistema necesita”.
Convenios
“El problema que tenemos nosotros –reseñó Giaccone-, no es particular de nuestra empresa, sino que lo tienen todos los prestadores de los servicios de cobranzas. Si bien nuestras cifras, por ser convenios directos, son algo mayores a los que percibe Comercio e Industria ya que ellos perciben a través del ente cobrador que es Provincia Pago, los valores son muy similares”.
Dijo que “en muy pocas ocasiones llegamos a superar un valor promedio de transacción de $ 1,30 o $ 1,40, cifras que hoy hacen imposible asumir los costos y prestar el servicio”.
Consultado sobre si es difícil establecer renegociaciones de convenios, el directivo de Pronto Pago S.A. detalló que “al menos el gran volumen de las principales empresas, a las que les cobramos sus facturas, entienden nuestra problemática y a lo largo de los años, y fundamentalmente en los últimos meses de negociación, han hecho los mayores esfuerzos posibles para trasladar los aumentos a los ingresos nuestros”.
Sin embargo detalló que “gran parte de esas empresas, tienen ingresos congelados o por lo menos no suficientes para poder abonar nuestro servicio como nosotros consideramos que es adecuado”.
Giaccone agradeció “la confianza de los usuarios” y pidió que “entiendan nuestra problemática, que es general del servicio. Este esfuerzo se verá devuelto en el servicio que están acostumbrados a usar y que pretendemos seguir prestando tan bien o mejor”, mencionando que la intención es “poder mantener en Junín y las otras ciudades que atendemos, todas las bocas de cobro y la fuente de trabajo de todos los empleados que atienden al público”.
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