La responsable del nosocomio del departamento del norte de está forma despejó dudas que se puedan producir en torno a la posible contaminación de la actividad minera.
Es que hay sólo un sanatorio privado que tiene capacidad para ocho camas, es decir, una capacidad muy rudicida.
La doctora García enfatiza que "el cuadro médico se ha mantenido desde que comenzó a operar la gran minería. Ya hace varios años que se explota Veladero en Iglesia y un año en Gualcamayo y no hubo cambios en el cuadro médico", explica la profesional.
Por otro lado, manifestó que como producto del incremento del parque vehicular en el departamento hubo un aumento de los accidentes de tránsito. Pero se encargó de explicar que éstos "en su mayoría son en motos que se han adquirido a raíz de las mejoras en las condiciones económicas". También se encargó en aclarar que los accidentes se han incrementado como consecuencia de choques entre jachalleros sin la participación de referentes de las empresas que trabajan en los distintos establecimientos mineros.
El arsénico
La profesional explicó que "el problema de arsenicismo en la zona es algo de siempre". Pero "nosotros no hemos tenido ningún tipo de casos por intoxicación con este tipo de sustancia".
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