Elisa Carrió cerró ayer la Asamblea General del ARI y arengó a su tropa: "Ya no estamos construyendo la oposición. Si hemos dado el salto de esta semana (el acuerdo de la Coalición Cívica con la UCR) y de la que viene, y de la que viene, y de la que viene, es porque estamos construyendo el oficialismo que va a gobernar la Argentina en los próximos años".
En el documento de cierre, los delegados aprobaron el acuerdo de la Coalición con la UCR y la negociación con el Partido Socialista, que se cristalizaría en los próximos diez días en un cónclave en el comité socialista de Callao al 100.
El ARI eligió nuevas autoridades. Rubén Manzi, el actual titular del partido en Catamarca, fue nombrado presidente de la Asamblea en reemplazo de Susana García y Carlos López Iglesias fue elegido secretario general en lugar de Elsa Quiroz.
Carrió, vestida de verde, bronceada y predispuesta a cruzar bromas, se puso seria para convocar al peronismo a sumarse a la Coalición. "Hay sectores del peronismo que se quieren juntar con nosotros. Y queremos decir que esta Coalición no es contra el peronismo sino por la integración de todas las fuerzas en el marco de la ética, la república y la justicia social". Puso como condiciones que sean "peronistas decentes y republicanos".
En su casa, Carrió habló de los últimos acuerdos con el vicegobernador de Río Negro, Bautista Mendioroz. El vice la felicitó por el acuerdo logrado con la UCR.
En la Coalición fue celebrado como una buena noticia: Mendioroz integra el gobierno del radical K Miguel Saiz. "Me comprometo a trabajar y a realizar todos los esfuerzos que sean necesarios para que ese acuerdo pueda plasmarse en Río Negro ", le dijo a Carrió.


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