El ministro de Salud, Carlos Sáenz, le solicitó al fiscal de Estado, Blas Meza Evans, que envíe una comunicación al juez José Leonardh para que suspenda la subasta. La deuda a ex empleados y proveedores data de antes de su estatización. El concurso de acreedores comenzó en 2001, en 2006 salió la quiebra y en 2007 pasó el inmueble a manos del Estado provincial.Algunos de los bienes ofrecidos son muebles con mucho uso y con poco valor de mercado.Todos los bienes del Hospital Alvear de Comodoro Rivadavia serán rematados el 6 de julio si el gobierno provincial no logra un acuerdo. En la subasta están todos los equipos médicos, muebles, puertas y cientos de elementos que en caso de quedar en poder de un comprador dejarían al centro asistencial completamente vacío.
El juez Leonardh, del Juzgado Letrado de Primera Instancia en los Civil y Comercial, está a cargo de la causa que ayer llegó a su estado más grave con la publicación del edicto de remate. En el gobierno de Martín Buzzi evalúa alternativas para llegar a un acuerdo antes del 6 de julio.
Al respecto, en declaraciones radiales el ministro Sáenz aclaró ayer que la causa judicial del Hospital Alvear que condujo el llamado a la subasta excede a la gestión. “El concurso comenzó en 2001, en 2006 salió la quiebra y pasó el inmueble al Estado provincial”, sostuvo.
El ministro aseguró que la prestación de los servicios no corre peligro, más allá de quién compre los bienes. “Hay que esperar los tiempos. Si prospera la propuesta del juez de la subasta tendremos que presentarnos, pero no creo que nadie retire una cama del hospital”, indicó.
“Los muebles tienen muchos años y no es fácil entender desde lo médico que alguien tenga interés en comprar elementos usados y de tantos años”, manifestó. El titular de la cartera de Salud provincial quiso llevar tranquilidad a la población al confirmar que el hospital mantendrá su funcionamiento con normalidad.
El martillero Andrés Zárate, quien estará a cargo de la subasta, aclaró que es un remate sin base, al contado y al mejor postor. Los ofrecimientos se hacen ítem por ítem, aunque una de las alternativas es comprarlas en bloque.
“Cuando hicimos el inventario, recorrimos todos los rincones del Hospital Alvear y la verdad es que te quedás sorprendido por lo bien que han mantenido el lugar y los recursos. Esto es gracias al grupo humano que trabaja ahí que ha sabido cuidar las cosas y se preocupan mucho por su lugar de trabajo”, detalló.
El remate se puede frenar siempre que haya voluntad de las partes. Hay tiempo hasta el 6 de julio a las 12. La administración provincial trabaja en el tema y evalúa distintas alternativas. Algunos de los bienes ofrecidos son muebles con mucho uso y con poco valor de mercado.
En el detalle del inventario están las camas, muebles de todas las oficinas y consultorios, equipos médicos (algunos incluso que ya no funcionan), y elementos curiosos como un crucifijo de madera grande, un juego de 25 cucharitas de té entre otros utensilios de la cocina y todas las puertas.
El edificio pasó a manos del Estado provincial en junio de 2007, cuando el entonces gobernador Mario Das Neves firmó el convenio con YPF. La empresa petrolera cedió a título gratuito el inmueble ubicado en el Barrio Mosconi y se comprometió al gobierno “a la inmodificabilidad del destino específico de uso exclusivo del inmueble el cual será afectado en su totalidad al sistema de salud provincial”.


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