El día después de que el Concejo Deliberante aprobara por mayoría citar al jefe comunal para que brinde información sobre el proceso licitatorio y de adjudicación del cobro de tasas vencidas, ediles de los cuatro bloques que integran el cuerpo dialogaron con este diario. Opinaron sobre lo que les dejó la sesión extraordinaria del martes por la noche.
Cabe recordar que los nueve votos que habilitaron la interpelación fueron los de los bloques autores del proyecto y el de Unión Pro. Del lado del Frente para la Victoria, seis concejales se abstuvieron, uno votó en contra y dos faltaron a la sesión.
El decreto que se aprobó por mayoría, fue girado ayer por la mañana al Departamento Ejecutivo para que tome vista. El día y el horario en que se desarrolle la interpelación se fijará según lo que acuerden el Intendente y los concejales.
Este diario consultó ayer a los concejales de las diferentes bancadas, quienes dieron su opinión de lo que fue la sesión y la aprobación del decreto.
CLAUDIO MOLINA
El concejal del FAP, Claudio Molina, manifestó su satisfacción "por lograr el objetivo, esto es la interpelación del Intendente, porque la gravedad del hecho verdaderamente lo amerita".
Advirtió que todos los concejales que intervinieron en la sesión reconocieron "la nulidad de todo el proceso licitatorio y las irregularidades desde lo administrativo y lo legal".
Recordó que dos días después de que el FAP denunciara públicamente el hecho "el Intendente habló a la comunidad para decir que el proceso era transparente y que lo nuestro era una maniobra política. Sin embargo, dos días después el secretario de Gobierno, contradictoriamente, dijo que se suspendía el proceso pero no reconocieron errores, y 24 horas después sobrevino la renuncia de Requelme".
Por esto, sostuvo que "frente a la gravedad de todo esto, nos parecía imprescindible la presencia del Intendente en el Concejo para que de las explicaciones a la comunidad sobre un hecho que para nosotros no es transparente".
Indicó que le quedó "un sabor amargo" con la intervención del FpV "cuando a raíz de una argucia legal reglamentarista no apoyó el proyecto de interpelación", en referencia al pedido de ese bloque para que se adjuntase al decreto de interpelación las preguntas que le harán al Intendente.
Un punto en el que hizo hincapié fue en que "por lo menos, nos queda el beneficio de la duda" en lo que hace al argumento de que el Intendente fue sorprendido en su buena fe y embaucado.
En este sentido, explicó que el expediente se inició el 31 de julio y la firma del contrato fue el 11 de octubre. Pero desde el FAP le enviaron una nota a Inza el 17 de septiembre "por lo tanto, el Intendente ya estaba advertido que nuestro bloque estaba interiorizado en conocer el proceso licitatorio. Por eso no puede decir que no estaba al tanto de lo que pasaba, además surge del expediente que tomó contacto con las actuaciones y que lo leyó porque su firma aparece en las distintas etapas".
También subrayó que fueron varios los funcionarios que tomaron parte del expediente, no sólo Néstor Requelme.
Sobre el hecho de que puede concurrir el intendente o enviar a sus funcionarios, apuntó que "si no va, comete un nuevo error. En Azul hubo dos antecedentes de interpelación y las dos veces fueron los intendentes: Juan Barberena y Héctor Rodríguez".
Para finalizar, Molina consignó que "no hay que tenerle miedo a la interpelación, no es un pelotón de fusilamiento ni un juicio político. Nosotros vamos a respetar la investidura del Intendente, pero le vamos a hacer todas las preguntas que consideramos pertinentes para que todo se clarifique".
JUAN SÁENZ
"En el marco de todo lo que ha ocurrido en relación a la tercerización del cobro de tasas, lo más conveniente y sano para aclarar definitivamente la situación es que el propio Intendente brinde todos los informes que sean necesarios en el Concejo Deliberante", dijo en un principio el concejal de la UCR Juan Sáenz.
En referencia al argumento que en la sesión expuso el Frente para la Victoria, asegurando que el Intendente había sido "sorprendido en su buena fe", entendió que "si trataron de defender al Intendente, me parece que no lo hicieron para nada. Porque si fue defendido en su buena fe significa que sus propios asesores lo han asesorado mal cuando lo hicieron avalar el proceso licitatorio y también cuando salió a defender la licitación diciendo que la licitación era transparente e impecable".
A su vez, consideró que más allá de sus asesores "el Intendente tiene que tener un conocimiento en relación a las distintas situaciones que debe enfrentar, debe tener su propia capacidad de discernir lo que está bien y lo que está mal".
El concejal advirtió también que todos los bloques coincidieron en que hubo irregularidades manifiestas porque "con los errores que hay en todo el expediente, es muy difícil no reconocerlos. No hay formas de discutirlos".
En cuanto al silencio oficial del Intendente -que habló del tema el lunes 29 de octubre y después no volvió a hacerlo, pese a todo lo que fue sucediendo-, Sáenz marcó que "me llama muchísimo la atención" y señaló que todo hubiese sido diferente si Inza "hubiese salido hablar y aclarar la situación; si hubiese expuesto los motivos por los cuales le pidió la renuncia al secretario de Economía y Finanzas, que nunca fue aclarado el por qué; además no le pidió la renuncia a ningún otro funcionario que participó en el proceso, como la Subsecretaría Legal y Técnica".
Por último, indicó que "la sucesión de errores que tiene el expediente es grosera y no depende exclusivamente de un solo funcionario, sino que están comprometidos varios funcionarios".
LUIS CONTI
"Hay que desdramatizar el tema de la interpelación. Desde el bloque entendemos que es una excelente oportunidad para que el Intendente pueda explicar lo que a la mayoría de los concejales de nuestro bloque ya explicó", dijo Luis Conti, del FpV, para agregar que esas explicaciones del jefe comunal se orientaron a que "en realidad fue mal asesorado y que creía que estaban haciendo las cosas bien, aunque claramente no fue así".
Desde el punto de vista ideológico y filosófico "esta tercerización no es solamente nula de nulidad absoluta por todos los errores que existen en el expediente, sino porque viola toda la legislación vigente".
Aseguró que cuando se enteraron de estas circunstancias, lo primero que hicieron fue hablar con el Intendente "y manifestarle que debía dejarse sin efecto".
No obstante todo esto, seis integrantes del bloque votaron absteniéndose porque el decreto no especificaba las preguntas a realizar. Consultado si de haber estado esa información hubiesen votado a favor de la interpelación, consignó que "por supuesto que sí. No es un tema menor el del cuestionario, porque es el derecho de defensa. El Intendente va a ir al Concejo a hablar de un expediente de 400 fojas sin saber concretamente cuáles son los planteos concretos. Una interpelación en abstracto es de muchísima ambigüedad".
Desde el bloque argumentaron que Inza fue sorprendido en su buena fe, cosa que puede dar lugar a diferentes interpretaciones, y alguna de ella no deja una buena imagen del jefe comunal.
Consultado en este sentido, Conti marcó que "fue el Intendente el que nos dijo que fue sorprendido en su buena fe. Después, la interpretación que haga la gente forma parte de cómo juzga la ciudadanía los actos de gobierno. Nosotros sí fuimos sorprendidos en nuestra buena fe porque tomamos conocimiento del tema cuando el FAP hizo la denuncia".
En este contexto, apuntó por último que "quiero aclarar es que nosotros confiamos en la honradez del Intendente y no me cabe ninguna duda que va a ir al Concejo a dar las explicaciones".
AGUSTÍN CARÚS
El concejal de Unión Pro, Agustín Carús, explicó que votaron a favor de la interpelación porque las señales que esperaban del intendente Inza "en parte se dieron, pero no fueron suficientes con respecto a convencernos de que esto ya estaba dado por terminado".
Añadió en este aspecto que "esperábamos que el Intendente convoque a los presidentes de bloque como lo hizo el intendente de la gestión anterior. Cuando el Concejo Deliberante, en su función de contralor, lo alertó de algunos casos, el intendente anterior tuvo la actitud de allanarse, convocarnos y formalizar el fin del expediente".
Marcó que en este caso, "no está el fin del expediente en términos formales, sí hay una finalización de contrato".
Puntualizó que el expediente en cuestión "hubo errores, horrores, desprolijidades y controversias de un mismo funcionario que declara en una misma situación dos cosas distintas. Eso nos llamó mucho la atención".
A su vez, Carús manifestó su preocupación por dos temas: "una es la iniciativa de los sumarios administrativos correspondientes para desligar responsabilidades, porque hay muchos funcionarios que han trabajado en ese expediente y no tienen responsabilidad".
En segundo término, consignó que "nos preocupa que esto sea un costo para la comunidad. Si el día de mañana hay un justo reclamo por daños y perjuicios, que no lo asuma quienes pagamos los impuestos, sino quienes tienen la responsabilidad de este expediente".
Por otro lado, entendió que si realmente el jefe comunal fue engañado en su buena fe, "creo que tiene que ir a hacer la denuncia penal en los Tribunales de la Provincia de Buenos Aires y poner el expediente a disposición".




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