Desde diciembre, el curtismo pierde la mayoría automática en el Concejo Deliberante

Desde diciembre, el curtismo pierde la mayoría automática en el Concejo Deliberante
A partir de la asunción de los concejales electos en octubre cambia el mapa político. El oficialismo contará con 11 bancas y la oposición con 13. Repaso de cada fuerza. Las pujas internas y la proyección para 2015. Qué ediles podrían acompañar los proyectos del curtismo. Las negociaciones por la Presidencia.

A partir de la asunción de los concejales electos en octubre cambia el panorama político en el Concejo Deliberante de Tres de Febrero. Si los ediles respetan la voluntad popular, habrá paridad de fuerzas entre oficialismo y oposición; esta situación no es inédita en los 22 años que gobierna Hugo Curto, pero el oficialismo suele reponerse hasta ahora de los resultados electorales adversos.

Sobre 24 ediles, 13 necesarios para el quórum, el curtismo contará con 11 bancas propias, la incógnita es cuántos aliados sumará el espacio. En ese sentido quedan en una zona gris por su historia personal y accionar desde que juraron la denarvaísta Julieta Requena y el camionero Juan Carlos Bolischki.

Por ejemplo, en la Asamblea de Mayores Contribuyentes realizada la semana pasada, mientras Requena no acompañó los proyectos de reforma Fiscal – Impositiva del Ejecutivo, el moyanista quedó a mitad de camino a pesar de sus reiteradas críticas a la gestión comunal. Cuando traten el Presupuesto, el viernes 29, demostrarán también cuánto adhieren al oficialismo.

El tablero político cambia en gran medida por la llegada de varios massistas. Por la lista que encabezó Martín Jofré fueron electos 6 concejales. En el Frente Renovador, a priori, todo es ganancia, ya que dos de los tres representantes actuales en el Deliberativo aprueban casi todos los expedientes del curtismo. Tanto Eduardo Márquez como Lucía Britos finalizan mandato y se espera de los ingresantes una oposición férrea - más allá de sus disidencias internas - , ya que el massismo apuesta fuerte a 2015.

En cuanto al Frente Progresista, el esquema no se altera demasiado. Si continúa el interbloque, tendrá la misma cantidad de integrantes que en la actualidad, cinco. La duda en este caso reside en si podrán superar los problemas de pujas internas. Algunos de sus referentes ante todo buscan en la etapa legislativa que se inicia un recambio en el funcionamiento del Concejo, caracterizado por la inactividad generalizada.

La primera prueba es la elección de autoridades del cuerpo. Hoy, de un lado y del otro cuentan los porotos y analizan qué escenario es más favorable para los próximos dos años. Agustín Ciorciari pretende retener una vez más la Presidencia. En el Frente Renovador dicen que hay que respetar el resultado electoral, designando como presidente a un massista. Y desde el Frente Progresista insisten con que no serán funcionales a la puja entre peronistas, por lo tanto evalúan una tercera posición.

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