Ante la preocupación de los Consejos Escolares por una supuesta disminución de cupos del Servicio Alimentario Escolar (SAE), el ministerio de Desarrollo Social informó que "no se ha realizado, ni se contempla esa reducción".
La preocupación por los cupos surgió a raíz de una denuncia de Suteba Quilmes por el "ajuste" en la cantidad de lugares disponibles para los alumnos que concurren a los comedores.
"Ningún docente debe estar expuesto a decidir quién come y quién no lo hace, ya que no hay parámetro que permita medir la necesidad de los niños", señalaron desde el gremio en un comunicado.
La medida, que fue desmentida por la Provincia, tiene antecedentes el año pasado cuando el Gobierno bonaerense resolvió aumentar un 25 por ciento el monto por ración -que pasó de 4 a 5 pesos- pero, en simultáneo, decidió realizar un recorte en el número de cupos disponibles para cada comedor.
La problemática recrudece en el marco de un conflicto docente aún no resuelto, cuyo principal eje es el reclamo salarial, aunque también se exige la regularización en el funcionamiento de los comedores.
Según manifestó el titular de la Asociación Bonaerense de Prestadores de Servicios a Comedores Escolares (Abpsce), Héctor Acevedo, el viernes pasado la Provincia realizó una parte del pago, que los proveedores consideraron "insuficiente" porque aún restan "unos 500 millones de pesos de deuda".
"Vamos a seguir haciendo un esfuerzo enorme para no suspender el servicio y por eso pedimos que se realice otro depósito urgente para poder afrontar los gastos en el inicio del ciclo lectivo", sostuvo Acevedo.
En Olavarría la presidenta del Consejo Escolar, Andrea Rodríguez, explicó a EL POPULAR que "los precios variaron enormemente, pero podría haber una actualización de los precios y eso va a repercutir directamente en los comedores".
Para Rodríguez, la actualización de los valores debiera alcanzar el doble de lo que hoy se está pagando, eso es, unos 11 ó 12 pesos por comida y cuatro por DMC. Porque hoy por hoy, con los precios que paga la Provincia, es muy difícil que los chicos puedan comer carne. En febrero, se les había cortado gran parte de la cuota de carne, y se la había reemplazado con carne picada o una cuota de pollo. En ese momento, Andrea Rodríguez señalaba que "estamos haciendo maravillas para que los chicos coman bien, incluso que puedan tener yogur con cereales, pero quisiéramos que la Provincia pague a los proveedores".
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