Se realizó esta mañana la segunda audiencia conciliatoria en el marco del conflicto por despidos en la fábrica de zapatillas de la empresa Dass, radicada en Eldorado. De los 15 trabajadores cesanteados, 14 llegaron a acuerdos con la firma –que deberán ser homologados por el ministerio de Trabajo- y el restante, quien además es delegado sindical, presentó una demanda judicial exigiendo su reincorporación. Los representantes de la compañía aseguraron que no tienen previstos nuevos despidos. Desde Trabajo consideraron poco oportuno que la empresa haya impedido el lunes el acceso a planta a parte de sus empleados y les haya propuesto que renunciaran.
Desde la empresa confirmaron que en el transcurso de la semana llegaron a acuerdos por indemnización con ocho de los nueve delegados sindicales que habían sido despedidos y que el conflicto ahora se reducía a resolverla situación de Sosa, en tanto que Contavalle afirmó que los mencionados acuerdos habían sido remitidos al ministerio que integra, pero advirtió que todavía resta la homologación de esa cartera para que se hagan efectivos. “Hubiéramos preferido que los despidos no se hubieran producido, pero respetamos lo que haya sido acordado entre las partes, lo único que vamos a hacer es verificar que los acuerdos se ajusten a la ley”, señaló.
Aunque la empresa se niega a reconocer el estatus de delegado sindical a los nueve trabajadores despedidos, los montos que pagó en los acuerdos que logró cerrar se encuadran en lo que indica la ley para empleados con tutela gremial.
El funcionario provincial remarcó que desde el ministerio consideraron “poco oportuno e inadecuado” que en plena vigencia de la conciliación obligatoria, la empresa haya impedido el acceso a planta de unos 130 trabajadores que se estaban manifestando y que incluso les haya propuesto renunciar, lo que ocurrió el lunes último.
Por su parte Sosa y su abogada cuestionaron que la empresa haya negociado por separado con cada uno de los delegados despedidos mientras está en desarrollo una instancia de negociación colectiva. “Los sentaron a negociar sin un centavo en el bolsillo, claro que iban a agarrar la plata que les ofrecían. Nos pareció de muy mala fe”, consideró Rivas.
La patrocinante de Sosa indicó que inició una acción de reincorporación en la justicia mediante la cual exige a la compañía que retome al trabajador.
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